martes, 31 de marzo de 2015

Es nada la palabra que se dijo/ ( no importa que se escriba para/ querer salvarla), es nada y lo fue todo:/ la música del mundo y su apariencia.





LO QUE DEJA EL OLVIDO

Si el necesario olvido,
como el contagio de una llama,
tanto más cruento cuanto más tangible,
anuda sus tercos tentáculos
en la benevolente orilla de tu alma,
no lo dejes huir, acógelo
entre los muros que te cercan,
búscale un sitio dentro de tu sueño,
jamás le opongas resistencia alguna
ni esquives su agresión con tu memoria.

Mas si el olvido aquel, como el aliento
del salitre en las rocas, interminablemente
vuelve a surgir al par que se escapa
y entre las grietas de los años deja
el sedimento puro de cuanto fue preciso
vivir, de aquello que quizá
constituya la base y el reducto
de la esperanza humana y es la vida
( precisamente ella)
quien está convirtiéndolo en historia,
alza entonces contra el posible olvido
todo el poder que te concede
tu propia libertad, quebrántale
sus torrenciales cláusulas al tiempo,
que en la enterrada cifra
de todo lo vivido, su propio dardo oscuro
será tu más gustosa recompensa.


TODO LO QUE HE VIVIDO


Todo lo que he vivido, todo
lo que he salvado vigilantemente
del feroz exterminio de los días,
todo cuanto fui, hoy os lo ofrezco,
ojos que seguiréis el rastro de estas letras,
pechos que olvidaréis mi condición de crédulo,
mi modo de vivir, todo os lo doy ahora
lo mismo que os daría mi palabra final
en su declinación de certidumbre única.

Es mi memoria lo que os pongo
en las manos, cuanto conozco mío:
la integridad perpleja de mi vida, también
la vida de los otros hecha a mi semejanza,
apenas la profética ceniza
de un tiempo ardiendo entre furiosos raptos,
bajo la servidumbre de intolerables leyes.

Cada día y su huella, cada amor que me hizo,
fulgen aquí, combaten, me atestiguan,
restañan todavía sus agrietados bordes,
erigen su verdad de igual manera
que un hombre sólo funda cuanto ama.

Desde mi propia duda, desde
la libertad de estar viviendo, desde el fondo
de quien aprende cada día
a renunciar al tiempo,
traigo mi voz y su holocausto,
la diaria historia de mis conjeturas,
para que no esté sola mi palabra,
para poder vivir quizá
desde el merecimiento en que la creo.

CUANDO ESTAS PALABRAS ESCRIBO

Cuando estas palabras escribo
sabiendo de antemano que jamás premio alguno
ni precaria mentira podrán mover mi boca,
sabiendo que estas páginas ondulan
como respiraciones de un dios inexorable
que va dando rigor y poderío a mi conciencia,
sabiendo, en fin, que cuantas verdades diga
han de ser sin remedio y vanamente,
entonces, el fundamento de mi propio vivir,
esa tierra de nadie en que me arraigo,
se junta a cuanto existe, lucha contra el asedio
del tiempo suspensivo y yace allí forjando
su mísera lección, creciendo
entre preguntas, irguiéndose entre ruinas,
hasta hacerse cenizas de mis propias palabras.

Parte a parte, letra a letra,
lágrima a lágrima, escribo aquí la historia
de la razón de amor con quien convivo,
del impasible tiempo al que me vuelvo,
y sé que de algún modo esta mano agobiada
ha de hacerse perenne, no por ser parte mía
sino por la conducta de su inviolable libertad,
por los sueños que traza, por la soberanía
de los poderes que establece
entre los vaticinios de la alerta memoria.

Y estas palabras que reúno
al calor de un papel insuficiente,
entre la insurrección de mis horarios actos,
son solamente mías y nadie podrá darles
otra vez su sentido, porque ellas
me hicieron de tal forma con su frágil verdad
que ya manifestaron para siempre
lo que Dios y mi hombría sólo saben.




Mío es el tiempo - dije- , podré saber quién soy.


J.M. Caballero Bonald. Somos el tiempo que nos queda. Obra poética completa 1952- 2005

jueves, 26 de marzo de 2015

¿ Dónde huir?


VII

Existo, bien lo sé,
Porque le transparenta
El mundo a mis sentidos
Su amorosa presencia.

Mas no quiero estos muros,
Aire infiel a sí mismo,
Ni esas ramas que cantan
En el aire dormido.

Quiero como horizonte
Para mi muda gloria
Tus brazos, que ciñendo
Mi vida la deshojan.

Vivo un solo deseo,
Un afán claro, unánime;
Afán de amor y olvido.
Yo no sé si alguien cae.

Soy memoria de hombre;
Luego, nada. Divinas,
La sombra y la luz siguen
Con la tierra que gira.



XXI

Va la sombra invasora
Despojando el espacio
Y la luz fugitiva
Huye a un mundo lejano.

Surge viva la lámpara
En la noche desierta,
Defendiendo el recinto
Con sus fuerzas ligeras.

Sólo el azul relámpago,
Que vierte la ventana
Hacia fuera, en el tiempo
Misterioso resbala.

Cuán vanamente atónita
Resucita de nuevo
La soledad. ¿ Soñar?
Soñaremos que sueño.

Es la paz necesaria.
No se sabe; se olvida.
Otra noche acunando
Esta dicha vacía.

.................

¿ Qué queda de las alegrías y penas del amor cuando éste desaparece? Nada, o peor que nada; queda el recuerdo de un olvido.

LUIS CERNUDA. POESÍA COMPLETA





viernes, 20 de marzo de 2015

Lo que deja el olvido




 

DOCUMENTAL

Un decorado basta
para manchar la vida. Puede
ser que las cosas no sucedan
así, que las veamos ajenas a su propio
poder de persuasión desde el precario
ardid que como espectadores
nos exigen y que no sea
más que un espejo deformante
quien realza hasta el asco la copia
de la fe. Pero aquello que el ojo testifica
frente a la representación
del genocidio, las inmundas
referencias graduales
de los hechos, la lóbrega escombrera
de algo terrible que ocurrió
una vez, van socavando
la personal capacidad
de crédito, la atroz
reconstrucción de lo inhumano,
y nunca ya dejamos de ser parte
de aquella repulsiva iniquidad
que resquebraja el fondo
de la historia.
                       Así, sin más
comprobación que la que suministran
los cómplices valores, la insufrible
frontera del dolor, en la butaca
del cine, frente al libro
implacable, mientras las nóminas
que los torturadores, los decretos
del exterminio de una raza, trazan
sus mandamientos y hacen turno
para activar la ejecutoria
del espanto, entonces,
la crédula conciencia del testigo
araña la madera y el papel,
se encarniza en el pecho como un ácido
y salta ya del otro lado
de las infectas leyes, rompe
la luz, la letra, escupe
en la cara del mundo, entra a saco
en la vida, maldice la virtud.

Cayeron las sangrientas imágenes encima
del estertor de la pantalla,
gangrenando hasta el último muñón
de la verdad, hurgando con sus garfios
en lo más irredento de mi propia
vergüenza de vivir. El espeluzno
de la abyección sin nombre: trozos
de piel humana con tatuajes
decorando cuarteles, fetos
amontonados como latas vacías, rostros
informes fermentando en medio
de gases nauseabundos. Auschwitz,
Treblinka, Brunswick, Bergen-Belsen,
muros de Dite, ciénagas de Estigia,
la toponimia del terror: huesos abriendo
fosas, mutilados despojos, ojos
de niños, ojos de niños
ya sin muerte siquiera, grumos
de ojos con el vidrio en vilo,
inhibidos, horribles, espasmódicos,
sin órbitas de humano, desorbitadamente
abiertos, ya reos de estar vivos,
apiñados en zanjas, en boquetes,
asomados a cuencas
sin pupilas. Y en el seco cristal
de cada ojo, el gueto,
el horrendo almacén de tantos 
ojos, de tres generaciones de ojos,
de dieciséis millones
de ojos.
            ¿ A quién le pediremos
cuentas, qué tribunal podría
purgar la podredumbre de la historia?
¿ Para qué tantos símbolos
de fraudulentas crónicas de fe?
Nadie tan inhumano que represe
su pensamiento y juzgue
distribuyendo la justicia en códigos
frente a tantas fatídicas culturas,
repugnantes banderas.
                                    Inmortales
los crímenes, ¿ clamamos todavía
a los falaces dioses
para que miserablemente
restituyan al tiempo su ignominia,
diriman el horror? ¿ Somos los mismos
que en la asamblea de los fratricidas
erigieron los yugos de la paz
e inicuamente promulgaron
la capitulación de la venganza?
¿ Merezco yo gritar mientras escribo
sin saber hacia quién, cómplice
de mi propio atestado, y se le llena
de impune virulencia la razón?


J.M. Caballero Bonald.  Somos el tiempo que nos queda



sábado, 14 de marzo de 2015

El mal. Gran enigma es el Mal. Sobre este punto Dios guarda silencio / Y deja que hable el mundo en todo momento. José Emilio Pacheco

                       




                       ORACIÓN

A VOSOTROS
que cortáis la manzana de la muerte
con el anonimato de una guerra,
os pido caridad.

Por un Dios
en el que jamás he creído.
Por una Justicia
de la que desconfío.
por el orden de un Mundo
 que no respeto.

Para que renunciéis a vuestra guerra,
yo renuncio a mis dudas,
que son parte de mí
como la luz amarga 
es parte del otoño.

Y escribo Dios, Justicia, Mundo,
y os pido caridad,
y os los suplico.


                 SONETO DE MADRID. SONETO HERIDO
                                       11 de marzo 2004

LA LLUVIA en el cristal de la ventana,
el aire de la plaza compartida,
el pañuelo de sombras de la vida,
la noche de Madrid y su mañana,

el amor, la ilusión del porvenir,
el dolor, la verdad de lo perdido,
la constancia de un sueño decidido,
la humana libertad de decidir,

la prisa, la política, el mercado,
las noticias, la voz, el indiscreto
esfuerzo por saber lo silenciado,

la verdad, las mentiras y el secreto,
todo lo que la muerte os ha quitado,
quisiera devolverlo en un soneto.


                       SON DE PAZ

VIGÍLATE a ti mismo
cuando hables de paz.

Que no lleguen los himnos victoriosos
donde el amor no llega.
Que no te hagan injusto tus verdades
igual que tus mentiras.
Que el miedo no te obligue a ser valiente.
Va contigo la sombra que te ve
cuando cierras los ojos
y miras a otra parte.
Va en silencio contigo tu silencio.
No olvides que el cinismo
flota como un ahogado,
que las guerras crueles
necesitan de ti.

POESÍA 1980/ 2005 LUIS GARCÍA MONTERO

sábado, 7 de marzo de 2015

Sólo es soledad la vida, y esta insistencia en el sueño de la quietud. No hay presente sin ti, medida del tiempo. LUIS ROSALES





EL TIEMPO ES SÓLO UN DÍA

¿ NO ERAS MI GOZO TÚ?: YA ESTÁ VENCIDA
mi soledad de incienso en el acanto,
la soledad donde te sueño tanto
que comienza el mirar a hacerse herida.

¿ NO era eterno el amor?: ya está perdida
la guirnalda de nieve del encanto;
silencio tiene el mar y vuelve al llanto,
silencio el corazón y no te olvida.

¿ Vivir no era mirar?: fue una cadena
de miel hacia otro labio, una dulzura
de sol hacia otra tarde, una ternura.

de principiante luz hacia otra arena.
soledad de varón henchida y plena,
¿ no es más alta tu voz, no es más oscura?


LO QUE TÚ LLAMAS QUIÉREME

BUSCA UN SITIO EN MI PIEL QUE NO HAYA SIDO
escrito por tu mano y que no tenga
algún temblor, alguna
luz de tu carne en su memoria ciega.
Busca un sitio en mis ojos
que no haya sido espejo y que no sienta
cristalizar esa sonrisa tuya
que llevas sobre el labio alegre y huérfana.
Lo que tú llamas "nunca",
ya está aprendiendo a andar sobre la tierra;
y lo que llamas " quiéreme" no es sangre
pero riega mi cuerpo como ella.
Sí, todo es tuyo,
                           y sin embargo siento
algo que está más cerca
de mí que estoy yo mismo, algo que vive
sólo para acabar, algo que cesa
contigo, amor, y que me hará imposible
la vida misma que me das entera.


LO QUE NO SE RECUERDA

PARA VOLVER A SER DICHOSO ERA
solamente preciso el estipendio
de recordar.
                   Buscábamos
dentro del corazón nuestros recuerdos.
Quizás no tiene historia la alegría.
Mirándonos adentro
callábamos los dos.
                               Tus ojos eran
como un rebaño quieto
que agrupa su temblor bajo la sombra
del álamo.
                   El silencio
pudo más que el esfuerzo.
                                            Anochecía
para siempre en el cielo.
No pudimos volver a recordarlo.
La brisa era en el mar un niño ciego.




CANCIÓN PARA ESCRIBIRLA EN EL SOBRE
DE LAS CARTAS DE DESPEDIDA

No todo está en terminar
porque hay cosas que terminan
para volver a empezar,

y hay sueños que no se acaban
porque no tuvieron vida
donde quemarse las alas.

LUIS ROSALES. Poesía reunida 

martes, 24 de febrero de 2015

"El signo habla de lo que no existe/sin intérprete ni piedad moral. Otros sentidos lo interrogan... La pasión pregunta a cada boca y en sus residuos caen las gotas del fracaso..." Gelman




" El poema que te quiero escribir, amoramor, no tiene palabra todavía. Viaja en sus negaciones y desastres como el ayer en hoy y su argumento es una llama. Nadie puede apagarla y guarda su secreto cuando tu rostro es plena maravilla. Abre todas las puertas del sujeto, sacrificios del cuándo, los círculos de dos sin redactor original.


¿Y

si la poesía fuera un olvido del perro que te mordió la sangre/una delicia falsa/ una fuga en mí mayor/un invento de lo que nunca se podrá decir?¿ Y si fuera la negación de la calle/la bosta de un caballo/el suicidio de los ojos agudos? ¿ Y si fuera lo que es en cualquier parte y nunca avisa? ¿ Y si fuera?


Juan Gelman





ADIÓS, palabra , adiós.
Cierro los labios y los ojos, cierro
esta última página
y te dejo en la noche del libro,
pues me voy a escuchar
la luz en el silencio.

  Palabra: me tenías
enredado en tu trama
de preguntas y sombras,
en ti sangraba y me dolía en ti.
Casi todas las cosas, desde hoy,
serán más bellas sin esta cadena
de la palabra que define y ata,
y que, a veces, hasta se lleva el aire
que respirar no puedo.

  Ya pasa desbordado el río de este libro.
Adiós, palabra, el cuerpo
pesará mucho menos
cuando cierre los ojos
y no escriba, y no lea, y no vea.

Cuando cierre los labios
y ya no te pronuncie,
sentiré cómo me habla
ese tiempo que abisma en sueño puro.

  Adiós, palabra, voy
a sentir en el rostro una luz
que, no oyendo ni hablando,
me escucha y me pronuncia. 

TIEMPO Y ABISMO. Antonio Colinas




                                                                *

  Leer en absoluto silencio. Es como si, por unos momentos, ese silencio se transformase en mensaje de lo que leemos, en lenguaje que los oídos devoran. Luego, acabamos abandonando el libro. Sucede que el silencio se ha impuesto a la lectura, el vacío fértil a todo tipo de mensaje, por más absorbente que éste sea. Oyendo el silencio acabamos leyendo el silencio.

Tratado de armonía. Antonio Colinas.




lunes, 23 de febrero de 2015

El caudillo de las desapariciones premia al país donde los balazos son éstos... Juan Gelman




LA MORDAZA

SIEMPRE es lo mismo.
Siempre son los mismos.
Aunque hablan mucho y maniobran mucho,
no se les ve, ni se les oye, ni se les siente;
aunque hablan demasiado
no comunican nada
esencial, y es mucho lo que logran
por lo mucho que mienten.

Odres de hipocresía que, desde sus refugios
de poder, un siglo y otro siglo,
un día y otro día, van poniendo mordazas.
Aprietan muy despacio, muy despacio a la víctima;
con gran tenacidad insisten, y se extrañan
de que teniendo todo el cuerpo lleno 
de cuchilladas, éstas ya no sangren,
de que el que muerde la mordaza aún
respire, y respire,
y no muera.


Incluso cuando éste se agita exasperado,
pues le tienen atados las manos y los pies,
a veces logra escribir palabras
que ya nadie comprende.
Son sólo signos, símbolos, aullidos
que escapan del gran búnker de hormigón
en el que tienen enterrado,
a lo largo del tiempo, el  espíritu.

  Quieren con la mordaza
imponer un silencio absoluto, un silencio
que, sin embargo, traspasa los muros,
se torna en un clamor que todos oyen.
Lo asfixian y lo asfixian,
mas no calla, pues de tanto callar
se oyen sus silencios como gritos.

  Siente su boca sellada con cuero,
siente cómo le aprietan
más y más las correas en su nuca.
Como un nudo de hierro siente en la nuca el odio.
Y todos se preguntan cómo ese silencio
del amordazado
aún logra resistir
 la vesania del amordazador.

TIEMPO Y ABISMO. Antonio Colinas



XIII

Llegan los ruidos de la muerte cotidiana/ México/Irak/ Pakistán/Afganistán/ Yemen/ Somalia. Me miro sin explicaciones/ soy el asesino y el asesinado.Adiós, candor, los restos de la infancia están pálidos/ no hay qué darles de comer. La belleza de un pájaro dormido me trae agonías y ruego al pájaro que duerma. Sin árboles de hermosura corpórea, sin largos días de mayo.


                                                 Fotografía de Manu Brabo

XIV

La cárcel de la feria no tiene puertas de diamante ni candados de oro. La pena, el hambre, la infamia, la tristeza, hasta la misma muerte/ se pasean a dedos del jilguero que cae malherido. Te olvidaste del odio, la resignación, la furia, Baltasar. Las disciplinas de la humillación enfrían la vía pública y no soplan vientos de salud, los contratos posibles del encuentro entre los miedos del espíritu y los colores de una garza. La dignidad canta músicas flacas/ párpados de arena/ le clavan la fuente de la sangre. La indignación olvida sus fulgores. Vida, qué te hacen, vida, sola ahí, sin techo ni parabólicas, en la evaporación de cualquier sueño.



XXII


  El capitalismo se olvidó de la fiesta... Se ampara en oro ajeno y trabaja eternidades que no existe.

XVI

El temor normaliza el peligro cuando/ el asesino recorre calle a calle/ la lengua guarda todo lo que falta/ mujer primera que apedrearon/ la incertidumbre/ las ideas en un lugar sin número. Hay voces de las que nadie sabe nada/ una hoz las segó. Patrias en las que nacimos y no nacimos nos juntan con lo que siempre fueron/ crueldad colgada del pavor.

JUAN GELMAN. HOY




domingo, 22 de febrero de 2015

"Me queda este silencio para olvidar silencios". A. Colinas

                                                       




                                                                       I 
                                                                 Soledad *


La culpa es del rumor
Salobre de tu deseo
Que con las prisas decide
Romper amores de memoria
Vespertinos amores
Signos absolutos
De siemprevivos besos
De oropéndolas que mecen 
Sus cunas cuando ausente
Finalmente me abandonas.






Nocturno esquemático

Soledad fría y eterna.
Rotos besos de amor
Dormido
Bajo la luna llena
Abandonados.




Vuelvo a mi soledad y escucho
Ahora que la luz me trae un beso
La amarga nota de antiguos amores
                                        humánicos)
Y encendida de rubores casi encogida
Descanso en el pliegue de las horas
Mientras asumo el fracaso gozoso
Que las negras brasas de tus pupilas
Pronuncian en mi recóndito retiro.

                                                           II 
                                                      Serenidad *


  Llega la noche.
Bien reconoce mi deseo
Su quietud abandonada.

  En la soledad del macilento día
Retornará la codiciada hora
Y viejos signos alcanzarán su alivio
Con la sombra de ardientes rosas
Sin pasado.




Junto al triste silencio de la noche
Llegaron en respetado secreto
Los besos inventados de mi memoria.

Delirio y escándalo a su llegada
En la oscuridad de orgiástico reposo.

Adormecido está mi cuerpo en la noche
Mientras mil besos van y vienen
Sosteniendo el perfil de mi pesado sueño.


                                                          III 
                                                      Silencio *

                  
                               " Pour qui ecrit-on?

... Acaso he nacido
Para vivir callada
Cansados mis labios
De estar alerta...?


En el día que raya
Enterrado en la noche
Bajo un epitafio
De luz blanca y divina
Soy mujer que olvidaría
Con la doble luz del alba
El encanto de las horas
El instante del recuerdo
Del amado en la noche.




 Lanzaré la piedra más grande
Para marcar en el aire
La grandeza de mi pesado sueño.

Caerá, ¡ seguro!
¡ Y en viento roto!


¿ ACASO PUEDE HABLAR DE AROMA
UNA ROSA SEPULTADA?

Célere, profunda y lejana,
pensativa conciencia
De los últimos rosales.



En el polvo

Solitario

Las horas

Se detienen.

Nadie adivina

Su lenta agonía.



El revés de las horas. 


domingo, 15 de febrero de 2015

Yo persigo una forma....


"Yo persigo una forma que no encuentra mi estilo,
botón de pensamiento que busca ser la rosa;
se anuncia con un beso que en mis labios se posa
el abrazo imposible de la Venus de Milo.

Adornan verdes palmas el blanco peristilo;
los astros me han predicho la visión de la Diosa;
y en mi alma reposa la luz como reposa
el ave de la luna sobre un lago tranquilo.

 Y no hallo sino la palabra que huye,
la iniciación melódica que de la flauta fluye
y la barca del sueño que en el espacio boga;

 y bajo la ventana de mi Bella-Durmiente,
el sollozo continuo del chorro de la fuente
y el cuello del gran cisne blanco que me interroga.


XV

¡ Oh, miseria de toda lucha por lo finito!
Es como el ala de la mariposa
nuestro brazo que deja el pensamiento escrito.
Nuestra infancia vale la rosa,
el relámpago nuestro mirar,
y el ritmo que en el pecho
nuestro corazón mueve,
es un ritmo de onda de mar,
o un caer de copo de nieve,
o el del cantar
del ruiseñor,
que dura lo que dura el perfumar
de su hermana la flor.
¡ Oh, miseria de toda lucha por lo finito!
El alma que se advierte sencilla y mira clara-
mente la gracia pura de la luz cara a cara,
como el botón de rosa, como la coccinela,
esa alma es la que al fondo del infinito vuela.
El alma que ha olvidado la admiración que sufre
en la melancolía agria, olorosa a azufre,
de envidiar malamente y duramente, anida
en un nido de topos. Es manca. Está tullida.
¡Oh, miseria de toda lucha por lo finito!


XXX 
  

AMO, MÁS

Amar, amar, amar siempre, con todo
el ser y con la tierra y con el cielo,
con lo claro del sol y lo oscuro del lodo:
Amar por toda ciencia y amar por todo anhelo.

Y cuando la montaña de la vida
nos sea dura y larga y alta y llena de abismos,
amar la inmensidad que es de amor encendida
¡ y arder en la fusión de nuestros pechos mismos!


XLI

LO FATAL

Dichoso el árbol que es apenas sensitivo,
y más la dura piedra, porque ésa ya no siente,
pues no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo,
ni mayor pesadumbre que la vida consciente.


Ser, y no saber nada, y ser sin rumbo cierto,
y el temor de haber sido y un futuro terror...
Y el espanto seguro de estar mañana muerto,
y sufrir por la vida y por la sombra y por

lo que conocemos y apenas sospechamos,
y la carne que tienta con sus frescos racimos,
y la tumba que aguarda con sus fúnebres ramos,
¡y no saber adónde vamos,
ni de dónde venimos!...

Rubén Darío. CANTOS DE VIDA Y ESPERANZA.

Busco una escena de una película... se admiten sugerencias... pienso en  Pedro Páramo, en El árbol de la vida (Terrence Malick)...conviene pensar, ya veremos...


jueves, 12 de febrero de 2015

¿Tú qué crees?

" Precisamente este animal ( el ser humano) olvidadizo por necesidad, en el que el olvidar representa una fuerza, una forma de la salud vigorosa, ha criado en sí una facultad opuesta a aquella, una memoria con cuya ayuda la capacidad de olvido queda en suspenso en algunos casos _ a saber, en los casos en los que hay que hacer promesas"

NIETZSCHE, Friedrich: la genealogía de la moral.




" Un moralista es lo contrario de un predicador de moral: es, en efecto, un pensador que toma la moral como discutible, como cuestionable... como un problema. Lamento tener que añadir que, justo por ello, el moralista forma parte de los seres problemáticos"

NIETZSCHE


" ¿ Cuántos tipos de ficciones hay?
1) Ficciones que forman la religión o la metafísica.
2) Ficciones que forman la moral o las costumbres.
3) Ficciones que forman la estética.

Las primeras sirven para guiarnos en nuestras relaciones universales, las segundas, en nuestras relaciones sociales, las últimas, en nuestras relaciones con nosotros mismos"

Fernando Pessoa.















martes, 3 de febrero de 2015

"La belleza anterior a toda forma nos va haciendo a su misma semejanza"




DON DE LA EBRIEDAD ( 1953)

LIBRO PRIMERO

I

" SIEMPRE la claridad viene del cielo;
es un don: no se halla entre las cosas
sino muy por encima,  y las ocupa
haciendo de ello vida y labor propias.
Así amanece el día; así la noche
cierra el gran aposento de sus sombras.
Y esto es un don. ¿ Quién hace menos creados
cada vez a los seres? ¿ Qué alta bóveda
los contiene en su amor? ¡ Si ya nos llega
y es pronto aún, ya llega a la redonda
a la manera de los vuelos tuyos
y se cierne, y se aleja y, aún remota,
nada hay tan claro como sus impulsos!
Oh, claridad sedienta de una forma,
de una materia para deslumblarla
quemándose a sí misma al cumplir su obra.
Como yo, como todo lo que espera.
Si tú la luz te la has llevado toda,
¿ cómo voy a esperar nada del alba?
Y, sin embargo - esto es un don-, mi boca
espera, y mi alma, y tú me esperas,
ebria persecución, claridad sola
mortal como el abrazo de las hoces,
pero abrazo hasta el fin que nunca afloja.


II

Yo me pregunto a veces si la noche
se cierra al mundo para abrirse o si algo
la abre tan de repente que nosotros
 no llegamos a su alba, al alba al raso
que no desaparece porque nadie 
la crea: ni la luna, ni el sol claro.

 VII

¡ SÓLO por una vez que todo vuelva
a dar como si nunca diera tanto!

VIII

Quisiera estar contigo no por verte
sino por ver lo mismo que tú, cada
cosa en la que respiras como en esta
lluvia de tanta sencillez, que lava.

LIBRO TERCERO

II

(Sigue marzo)

TODO es nuevo quizá para nosotros.
El sol claroluciente, el sol de puesta,
muere; el que sale es más brillante y alto
cada vez, es distinto, es otra nueva
forma de luz, de creación sentida.
Así cada mañana es la primera.
Para que la vivamos tú y yo solos,
nada es igual ni se repite. Aquella
curva, de almendros florecidos suave,
¿ tenía flor ayer? El ave aquella,
¿ no vuela acaso en más abiertos círculos?
Después de haber nevado el cielo encuentra
resplandores que antes eran nubes.
Todo es nuevo quizá. Si no lo fuera, 
si en medio de esta hora las imágenes
cobraran vida en otras, y con ellas
los recuerdos de un día ya pasado
volvieran ocultando el de hoy, volvieran
aclarándolo, sí, pero ocultando
su claridad naciente, ¿ qué sorpresa
le daría a mi ser, qué devaneo,
qué nueva luz o qué labores nuevas?
Agua de río, agua de mar; estrella
fija o errante, estrella en el reposo
nocturno. Qué verdad, qué limpia escena
la del amor, que nunca ve en las cosas
la triste realidad de su apariencia.

Claudio Rodríguez. Poesía completa ( 1953-1991)









miércoles, 28 de enero de 2015

Noche: mi sueño no la puede durar.



" Qué presente puede hacerse la noche. Hecha sólo de sí misma, es absoluta, todo espacio le pertenece, se impone con su mera presencia, con la misma presencia del fantasma que sabes que está ahí frente a ti, aunque esté por todas partes, incluso a tus espaldas, y si te refugias en un pequeño espacio de luz de él quedarás prisionero, porque a tu alrededor, como un mar que rodea tu pequeño faro, se halla la intransitable presencia de la noche".

Antonio Tabuchi. El tiempo envejece deprisa


NOCTURNO

El cuarto, oscuro; y la ventana abierta
en la noche desnuda del estío.
El canto seco de la tierra ciega
es de cristal, y lo dicen los grillos;
hay un enjambre azul de altas estrellas
que no vuelan, y hay unos leves hilos
que nuestros ojos unen con belleza.
Desde mi ardiente soledad yo miro
las sombras de este cuarto, tan espesas,
y el campo no visible al que yo aflijo
con ese pensamiento del que vela
sabiéndose de carne. ¿ Algo es mío?
Muy lejos, se reúnen las casas; son inciertas
y agrupadas sus luces junto al mar: hay un ritmo
de olas negras y sordas. La alegría gobierna,
en esos territorios, el vivir.Yo respiro
la oscuridad tan mía, mi vida no está cerca
del agua ni del cielo,
ni tampoco de aquello que deseo.

Francisco Brines. POESÍA COMPLETA

lunes, 19 de enero de 2015

Neruda


SI TÚ ME OLVIDAS

Quiero que sepas
una cosa.

Tú sabes cómo es esto:
si miro
la luna de cristal, la rama roja
del lento otoño en mi ventana,
si toco
junto al fuego
la impalpable ceniza
o el arrugado cuerpo de la leña,
todo me lleva a ti,
como si todo lo que existe,
aromas, luz, metales,
fueran pequeños barcos que navegan
hacia las islas tuyas que me aguardan.

Ahora bien,
si poco a poco dejas de quererme
dejaré de quererte poco a poco.
Si de pronto 
me olvidas
no me busques,
que ya te habré olvidado.

Si consideras largo y loco
el viento de  banderas
que pasa por mi vida
y te decides
a dejarme a la orilla
del corazón en que tengo raíces,
piensa
que en ese día, 
 a esa hora
levantaré los brazos
y saldrán mis raíces
a buscar otra tierra.

Pero
si cada día,
cada hora
sientes que a mí estás destinada
con dulzura implacable.
Si cada día sube
una flor a tus labios a buscarme,
ay amor mío, ay mía,
en mí todo ese fuego se repite,
en mí nada se apaga ni se olvida,
mi amor se nutre de tu amor, amada,
y mientras vivas estará en tus brazos
sin salir de los míos.

- Ms. Nyon, 3.12.1951/ Los versos del Capitán, 152

Pablo Neruda






sábado, 17 de enero de 2015

"Alguien ha llegado. Alguien está escribiendo"



MANTENER COMPLETAS LAS COSAS

"En un campo
soy la ausencia
de campo.
Así
sucede siempre.
Dondequiera que esté
soy aquello que falta.



Cuando camino
parto el aire,
y el aire
siempre se mueve
para llenar los huecos
donde mi cuerpo estuvo.

Todos tenemos razones
para movernos.
Yo me muevo
para mantener completas las cosas."



RENUNCIANDO A MI MISMO

Renuncio a mis ojos, que son huevos de cristal.
Renuncio a mi lengua.
Renuncio a mi boca, que es el deseo constante de mi
lengua.
Renuncio a mi garganta, que es la manga de mi voz.
Renuncio a mi corazón, que es una manzana en llamas.
Renuncio a mis pulmones, que son árboles que nunca han 
visto a la luna.
Renuncio a mi olor, que es el de una piedra atravesando la 
lluvia.
Renuncio a mis manos, que son diez deseos.
Renuncio a mis brazos, que de todos modos siempre
quisieron dejarme.
renuncio a mis piernas, que son amantes sólo de noche.
Renuncio a mis nalgas, que son las lunas de la niñez.
Renuncio a mi pene, que susurra coraje a mis muslos.
Renuncio a mis ropas, que son muros que se agitan al viento
y renuncio al fantasma que vive en ellas.
Renuncio. Renuncio.
Y ninguna de estas cosas será tuya porque ya he comenzado
de nuevo sin nada.



EL GUARDIÁN

El sol se oculta. Los prados arden.
El día cumplido, la luz extinguida.
¿ Por qué amo lo que desaparece?

Tú que te fuiste, que te estás yendo,
¿ qué oscuros espacios habitas?
Guardián de mi muerte,

preserva mi ausencia. Estoy vivo.


LA COLINA

He llegado tan lejos sólo con mis piernas,
perdiendo autobuses, perdiendo taxis,
y siempre subiendo. Un pie delante del otro,
así es como lo hago.

No me importa cómo la colina continúa.
Hierba junto al camino, un árbol agitado
sus hojas negras. ¿ Qué más da?
Cuanto más camino, más lejos estoy de todo.

Un pie delante del otro. Las horas pasan.
Un pie delante del otro. Los años pasan.
Los colores de la llegada se apagan.
Así es como lo hago.

LLEGAR A ESTO

Hemos hecho lo que hemos querido.
Hemos abandonado los sueños, prefiriendo el  gran
esfuerzo
de cada uno, y hemos dado la bienvenida al dolor
y llamado ruina al hábito imposible de romper.

Y ahora estamos aquí.
La cena preparada y no podemos comer.
La carne descansa en el lago blanco de su plato.
El vino espera.

Llegar a esto
tiene su recompensa: nada es prometido, nada
cogemos.
No tenemos corazón ni gracia que nos salve,
no hay lugar donde ir, no hay razón para permanecer.

POEMAS TEMPRANOS. Mark Strand



lunes, 12 de enero de 2015

"Desde la tierra hablaba, desde la tierra hablará para siempre". Pablo Neruda

                                                             

"   Superar exige asumir, no pasar página o echar en el olvido. En el caso de una tragedia requiere, inexcusablemente, la labor del duelo, que es del todo independiente de que haya o no reconciliación y perdón. En España no se ha cumplido con el duelo, que es, entre otras cosas, el reconocimiento público de que algo es trágico y, sobre todo, de que es irreparable. Por el contrario, se festeja una vez y otra, en la relativa normalidad adquirida, la confusión entre el que algo sea ya materia de historia y el que no lo sea aún, y en cierto modo para siempre, de vida y ausencia de vida. El duelo no es ni siquiera cuestión de recuerdo: no corresponde al momento en que uno recuerda a un muerto, un recuerdo que puede ser doloroso o consolador, sino a aquel en que patentiza su ausencia definitiva. Es hacer nuestra existencia de un vacío".

    CARLOS PIERA, " Introducción" a Tomás Segovia: En los ojos del día: antología poética.

Los girasoles ciegos. Alberto Méndez.




EL RAYO QUE NO CESA

  " UN CARNÍVORO cuchillo
de ala dulce y homicida 
sostiene un vuelo y un brillo
alrededor de mi vida.

Rayo de metal crispado
fulgentemente caído,
picotea mi costado
y hace en él un triste nido.

Mi sien, florido balcón
de mis edades tempranas,
negra está, y mi corazón,
y mi corazón con canas.

Tal es la mala virtud
del rayo que me rodea,
que voy a mi juventud
como la luna a la aldea.

Recojo con las pestañas
sal del alma y sal del ojo
y flores de telarañas
de mis tristezas recojo.

¿ Adónde iré que no vaya
mi perdición a buscar?
Tu destino es de la playa
y mi vocación del mar.

Descansar de esta labor
de huracán, amor o infierno
no es posible, y el dolor
me hará a mi pesar eterno.

Pero al fin podré vencerte,
ave y rayo secular,
corazón, que de la muerte
nadie ha de hacerme dudar.

Sigue, pues, sigue, cuchillo,
volando, hiriendo. Algún día
se pondrá el tiempo amarillo
sobre mi fotografía."