martes, 3 de febrero de 2015

"La belleza anterior a toda forma nos va haciendo a su misma semejanza"




DON DE LA EBRIEDAD ( 1953)

LIBRO PRIMERO

I

" SIEMPRE la claridad viene del cielo;
es un don: no se halla entre las cosas
sino muy por encima,  y las ocupa
haciendo de ello vida y labor propias.
Así amanece el día; así la noche
cierra el gran aposento de sus sombras.
Y esto es un don. ¿ Quién hace menos creados
cada vez a los seres? ¿ Qué alta bóveda
los contiene en su amor? ¡ Si ya nos llega
y es pronto aún, ya llega a la redonda
a la manera de los vuelos tuyos
y se cierne, y se aleja y, aún remota,
nada hay tan claro como sus impulsos!
Oh, claridad sedienta de una forma,
de una materia para deslumblarla
quemándose a sí misma al cumplir su obra.
Como yo, como todo lo que espera.
Si tú la luz te la has llevado toda,
¿ cómo voy a esperar nada del alba?
Y, sin embargo - esto es un don-, mi boca
espera, y mi alma, y tú me esperas,
ebria persecución, claridad sola
mortal como el abrazo de las hoces,
pero abrazo hasta el fin que nunca afloja.


II

Yo me pregunto a veces si la noche
se cierra al mundo para abrirse o si algo
la abre tan de repente que nosotros
 no llegamos a su alba, al alba al raso
que no desaparece porque nadie 
la crea: ni la luna, ni el sol claro.

 VII

¡ SÓLO por una vez que todo vuelva
a dar como si nunca diera tanto!

VIII

Quisiera estar contigo no por verte
sino por ver lo mismo que tú, cada
cosa en la que respiras como en esta
lluvia de tanta sencillez, que lava.

LIBRO TERCERO

II

(Sigue marzo)

TODO es nuevo quizá para nosotros.
El sol claroluciente, el sol de puesta,
muere; el que sale es más brillante y alto
cada vez, es distinto, es otra nueva
forma de luz, de creación sentida.
Así cada mañana es la primera.
Para que la vivamos tú y yo solos,
nada es igual ni se repite. Aquella
curva, de almendros florecidos suave,
¿ tenía flor ayer? El ave aquella,
¿ no vuela acaso en más abiertos círculos?
Después de haber nevado el cielo encuentra
resplandores que antes eran nubes.
Todo es nuevo quizá. Si no lo fuera, 
si en medio de esta hora las imágenes
cobraran vida en otras, y con ellas
los recuerdos de un día ya pasado
volvieran ocultando el de hoy, volvieran
aclarándolo, sí, pero ocultando
su claridad naciente, ¿ qué sorpresa
le daría a mi ser, qué devaneo,
qué nueva luz o qué labores nuevas?
Agua de río, agua de mar; estrella
fija o errante, estrella en el reposo
nocturno. Qué verdad, qué limpia escena
la del amor, que nunca ve en las cosas
la triste realidad de su apariencia.

Claudio Rodríguez. Poesía completa ( 1953-1991)









miércoles, 28 de enero de 2015

Noche: mi sueño no la puede durar.



" Qué presente puede hacerse la noche. Hecha sólo de sí misma, es absoluta, todo espacio le pertenece, se impone con su mera presencia, con la misma presencia del fantasma que sabes que está ahí frente a ti, aunque esté por todas partes, incluso a tus espaldas, y si te refugias en un pequeño espacio de luz de él quedarás prisionero, porque a tu alrededor, como un mar que rodea tu pequeño faro, se halla la intransitable presencia de la noche".

Antonio Tabuchi. El tiempo envejece deprisa


NOCTURNO

El cuarto, oscuro; y la ventana abierta
en la noche desnuda del estío.
El canto seco de la tierra ciega
es de cristal, y lo dicen los grillos;
hay un enjambre azul de altas estrellas
que no vuelan, y hay unos leves hilos
que nuestros ojos unen con belleza.
Desde mi ardiente soledad yo miro
las sombras de este cuarto, tan espesas,
y el campo no visible al que yo aflijo
con ese pensamiento del que vela
sabiéndose de carne. ¿ Algo es mío?
Muy lejos, se reúnen las casas; son inciertas
y agrupadas sus luces junto al mar: hay un ritmo
de olas negras y sordas. La alegría gobierna,
en esos territorios, el vivir.Yo respiro
la oscuridad tan mía, mi vida no está cerca
del agua ni del cielo,
ni tampoco de aquello que deseo.

Francisco Brines. POESÍA COMPLETA

lunes, 19 de enero de 2015

Neruda


SI TÚ ME OLVIDAS

Quiero que sepas
una cosa.

Tú sabes cómo es esto:
si miro
la luna de cristal, la rama roja
del lento otoño en mi ventana,
si toco
junto al fuego
la impalpable ceniza
o el arrugado cuerpo de la leña,
todo me lleva a ti,
como si todo lo que existe,
aromas, luz, metales,
fueran pequeños barcos que navegan
hacia las islas tuyas que me aguardan.

Ahora bien,
si poco a poco dejas de quererme
dejaré de quererte poco a poco.
Si de pronto 
me olvidas
no me busques,
que ya te habré olvidado.

Si consideras largo y loco
el viento de  banderas
que pasa por mi vida
y te decides
a dejarme a la orilla
del corazón en que tengo raíces,
piensa
que en ese día, 
 a esa hora
levantaré los brazos
y saldrán mis raíces
a buscar otra tierra.

Pero
si cada día,
cada hora
sientes que a mí estás destinada
con dulzura implacable.
Si cada día sube
una flor a tus labios a buscarme,
ay amor mío, ay mía,
en mí todo ese fuego se repite,
en mí nada se apaga ni se olvida,
mi amor se nutre de tu amor, amada,
y mientras vivas estará en tus brazos
sin salir de los míos.

- Ms. Nyon, 3.12.1951/ Los versos del Capitán, 152

Pablo Neruda






sábado, 17 de enero de 2015

"Alguien ha llegado. Alguien está escribiendo"



MANTENER COMPLETAS LAS COSAS

"En un campo
soy la ausencia
de campo.
Así
sucede siempre.
Dondequiera que esté
soy aquello que falta.



Cuando camino
parto el aire,
y el aire
siempre se mueve
para llenar los huecos
donde mi cuerpo estuvo.

Todos tenemos razones
para movernos.
Yo me muevo
para mantener completas las cosas."



RENUNCIANDO A MI MISMO

Renuncio a mis ojos, que son huevos de cristal.
Renuncio a mi lengua.
Renuncio a mi boca, que es el deseo constante de mi
lengua.
Renuncio a mi garganta, que es la manga de mi voz.
Renuncio a mi corazón, que es una manzana en llamas.
Renuncio a mis pulmones, que son árboles que nunca han 
visto a la luna.
Renuncio a mi olor, que es el de una piedra atravesando la 
lluvia.
Renuncio a mis manos, que son diez deseos.
Renuncio a mis brazos, que de todos modos siempre
quisieron dejarme.
renuncio a mis piernas, que son amantes sólo de noche.
Renuncio a mis nalgas, que son las lunas de la niñez.
Renuncio a mi pene, que susurra coraje a mis muslos.
Renuncio a mis ropas, que son muros que se agitan al viento
y renuncio al fantasma que vive en ellas.
Renuncio. Renuncio.
Y ninguna de estas cosas será tuya porque ya he comenzado
de nuevo sin nada.



EL GUARDIÁN

El sol se oculta. Los prados arden.
El día cumplido, la luz extinguida.
¿ Por qué amo lo que desaparece?

Tú que te fuiste, que te estás yendo,
¿ qué oscuros espacios habitas?
Guardián de mi muerte,

preserva mi ausencia. Estoy vivo.


LA COLINA

He llegado tan lejos sólo con mis piernas,
perdiendo autobuses, perdiendo taxis,
y siempre subiendo. Un pie delante del otro,
así es como lo hago.

No me importa cómo la colina continúa.
Hierba junto al camino, un árbol agitado
sus hojas negras. ¿ Qué más da?
Cuanto más camino, más lejos estoy de todo.

Un pie delante del otro. Las horas pasan.
Un pie delante del otro. Los años pasan.
Los colores de la llegada se apagan.
Así es como lo hago.

LLEGAR A ESTO

Hemos hecho lo que hemos querido.
Hemos abandonado los sueños, prefiriendo el  gran
esfuerzo
de cada uno, y hemos dado la bienvenida al dolor
y llamado ruina al hábito imposible de romper.

Y ahora estamos aquí.
La cena preparada y no podemos comer.
La carne descansa en el lago blanco de su plato.
El vino espera.

Llegar a esto
tiene su recompensa: nada es prometido, nada
cogemos.
No tenemos corazón ni gracia que nos salve,
no hay lugar donde ir, no hay razón para permanecer.

POEMAS TEMPRANOS. Mark Strand



lunes, 12 de enero de 2015

"Desde la tierra hablaba, desde la tierra hablará para siempre". Pablo Neruda

                                                             

"   Superar exige asumir, no pasar página o echar en el olvido. En el caso de una tragedia requiere, inexcusablemente, la labor del duelo, que es del todo independiente de que haya o no reconciliación y perdón. En España no se ha cumplido con el duelo, que es, entre otras cosas, el reconocimiento público de que algo es trágico y, sobre todo, de que es irreparable. Por el contrario, se festeja una vez y otra, en la relativa normalidad adquirida, la confusión entre el que algo sea ya materia de historia y el que no lo sea aún, y en cierto modo para siempre, de vida y ausencia de vida. El duelo no es ni siquiera cuestión de recuerdo: no corresponde al momento en que uno recuerda a un muerto, un recuerdo que puede ser doloroso o consolador, sino a aquel en que patentiza su ausencia definitiva. Es hacer nuestra existencia de un vacío".

    CARLOS PIERA, " Introducción" a Tomás Segovia: En los ojos del día: antología poética.

Los girasoles ciegos. Alberto Méndez.




EL RAYO QUE NO CESA

  " UN CARNÍVORO cuchillo
de ala dulce y homicida 
sostiene un vuelo y un brillo
alrededor de mi vida.

Rayo de metal crispado
fulgentemente caído,
picotea mi costado
y hace en él un triste nido.

Mi sien, florido balcón
de mis edades tempranas,
negra está, y mi corazón,
y mi corazón con canas.

Tal es la mala virtud
del rayo que me rodea,
que voy a mi juventud
como la luna a la aldea.

Recojo con las pestañas
sal del alma y sal del ojo
y flores de telarañas
de mis tristezas recojo.

¿ Adónde iré que no vaya
mi perdición a buscar?
Tu destino es de la playa
y mi vocación del mar.

Descansar de esta labor
de huracán, amor o infierno
no es posible, y el dolor
me hará a mi pesar eterno.

Pero al fin podré vencerte,
ave y rayo secular,
corazón, que de la muerte
nadie ha de hacerme dudar.

Sigue, pues, sigue, cuchillo,
volando, hiriendo. Algún día
se pondrá el tiempo amarillo
sobre mi fotografía."






domingo, 4 de enero de 2015

En la vida los olvidos no suelen durar




IDILIO EN EL CAFÉ

"Ahora me pregunto si es que toda la vida
hemos estado aquí. Pongo, ahora mismo ,
la mano ante los ojos - qué latido
de la sangre en los párpados- y el vello
inmenso se confunde, silencioso,
a la mirada. Pesan las pestañas.

No sé bien de qué hablo. ¿Quiénes son,
rostros vagos nadando como en un agua pálida,
éstos aquí sentados, con nosotros vivientes?
La tarde nos empuja a ciertos bares
o entre cansados ​​hombres en pijama.

Ven.  Salgamos fuera. La noche. Queda espacio
arriba,  más arriba , mucho más que las luces
que iluminan a ráfagas tus ojos agrandados.
Queda también silencio entre nosotros,
silencio
          y este beso igual que un largo túnel.


RECUERDA

"Hermosa vida que pasó y parece
ya no pasar ...
                   Desde este instante, ahondo
sueños en la memoria: se estremece
la eternidad del tiempo allá en el fondo.
Y de repente un remolino crece 
 que me arrastra sorbido hacia un trasfondo
de sima,  donde va, precipitado,
para siempre sumiéndose el pasado.


MAÑANA DE AYER, DE HOY

"Es la lluvia sobre el mar
  En la  abierta ventana,
contemplándola, descansas
  la sien en el cristal.

Imagen de unos segundos,
  quieto en el contraluz,
tu cuerpo distinto, aún
  de la noche desnudo.

Y te vuelves hacia mí,
  sonriéndome. Yo pienso
 en cómo ha pasado el tiempo,
  Y te recuerdo así.


VOLVER


Mi recuerdo eran imágenes,
en el instante, de ti: 
esa expresión  y un matiz
de los ojos, algo suave

en la inflexión de tu voz
y tus bostezos furtivos
de lebrel que ha maldormido
la noche en mi habitación.

Volver, pasados ​​los años,
hacia la felicidad
- para verse y recordar
que yo también he cambiado.

HAPPY ENDING

 Aunque la noche, conmigo,
  no la duermas ya,
sólo el azar nos dirá
  si es definitivo.

Que aunque el gusto nunca más
  vuelve a ser el mismo,
en la vida los olvidos
  no suelen durar.

NO VOLVERÉ A SER JOVEN

Que la vida iba en serio
uno lo empieza a comprender más tarde
-  como todos los jóvenes, yo vine
a llevarme la vida por delante.

Dejar huella quería
y marcharme entre aplausos
- envejecer, morir, eran tan sólo 
las dimensiones del teatro.

Pero ha pasado el tiempo
y la verdad desagradable asoma:
envejecer, morir,
es el único argumento de la obra.


Jaime Gil de Biedma. Antología personal.






viernes, 2 de enero de 2015

"Seré siempre el que esperó a que le abrieran la puerta, junto a un muro sin puerta". Pessoa





   " A medida que nos acercamos a la muerte, también nos inclinamos hacia la tierra. Pero no a la tierra en general sino a aquel pedazo, a aquel ínfimo pero tan querido, tan añorado pedazo de tierra en que transcurrió nuestra infancia. Y porque allí dio comienzo el duro aprendizaje, permanece amparado en la memoria. Melancólicamente rememoro ese universo remoto y lejano, ahora condensado en un rostro, en una humilde plaza, en una calle.
  Siempre he añorado los ritos de mi niñez con sus Reyes Magos que ya no existen más. Ahora, hasta en los países tropicales, los reemplazan con esos pobres diablos disfrazados de Santa Claus, con pieles polares, sus barbas largas y blancas, como la nieve de donde simulan que vienen. No, estoy hablando de los Reyes Magos que en mi infancia, en mi pueblo de campo, venían misteriosamente cuando ya todos los chiquitos estábamos dormidos, para dejarnos en nuestros zapatos algo muy deseado; también en las familias pobres, en que apenas dejaban un juguete de lata, o unos pocos caramelos, o alguna tijerita de juguete para que una nena pudiera imitar a su madre costurera, cortando vestiditos para una muñeca de trapo.
  Hoy a esos Reyes Magos les pediría sólo una cosa: que me volvieran a ese tiempo en que creía en ellos, a esa remota infancia, hace mil años, cuando me dormía anhelando su llegada en los milagrosos camellos, capaces de atravesar muros y hasta de pasar por las hendiduras de las puertas- porque así nos explicaba mamá que podían hacerlo- , silenciosos y llenos de amor. Esos seres que ansiábamos ver, tardándonos en dormir, hasta que el invencible sueño de todos los chiquitos podía más que nuestra ansiedad. Sí, querría que me devolvieran aquella espera, aquel candor. Sé que es mucho pedir, un imposible sueño, la irrecuperable magia de mi niñez con sus navidades y cumpleaños infantiles, el rumor de las chicharras en las siestas de verano. Al caer la tarde, mamá me enviaría a la casa de Misia Escolástica, la Señorita Mayor; momentos del rito de las golosinas y las galletitas Lola, a cambio del recado de siempre: " Manda decir mamá que cómo está y muchos recuerdos". Cosas así, no grandes, sino pequeñas y modestísimas cosas.
  Sí, querría que me devolvieran a esa época cuando los cuentos comenzaban " Había una vez..." y, con la fe absoluta de los niños, uno era inmediatamente elevado a una misteriosa realidad. O aquel conmovedor ritual, cuando llegaba la visita de los grandes circos que ocupaban la Plaza España y con silencio contemplábamos los actos de magia, y el número del domador que se encerraba con su león en una jaula ubicada a lo largo del picadero. Y el clown, Scarpini y Bertoldito, que gustaba de los papeles trágicos, hasta que una noche, cuando interpretaba Espectros, se envenenó en escena mientras el público inocentemente aplaudía. Al levantar el telón lo encontraron muerto, y su mujer, Angelita Alarcón, gran acróbata, lloraba abrazando desconsoladamente su cuerpo.
  Lo rememoró siempre que contemplo los payasos que pintó Rouault: esos pobres bufones que, al terminar su parte, en la soledad del carromato se quitan las lentejuelas y regresan a la opacidad de lo cotidiano, donde los ancianos sabemos que la vida es imperfecta, que las historias infantiles con Buenos y Malvados, Justicia e Injusticia, Verdad y Mentira, son finalmente nada más que eso: inocentes sueños. La dura realidad es una desoladora confusión de hermosos ideales y torpes realizaciones, pero siempre habrá algunos empecinados, héroes, santos y artistas, que en sus vidas y en sus obras alcanzan pedazos del Absoluto, que nos ayudan a soportar las repugnantes relatividades.
  En la soledad de mi estudio contemplo el reloj que perteneció a mi padre, la vieja máquina de coser New Home de mamá, una jarrita de plata y el Colt que tenía papá siempre en su cajón, y que luego fue pasado como herencia al hermano mayor, hasta llegar a mis manos. Me siento entonces un triste testigo de la inevitable transmutación de las cosas  que se revisten de una eternidad ajena a los hombres que las usaron. Cuando los sobreviven, vuelven a su inútil condición de objetos y toda la magia, todo el candor, sobrevuela como una fantasmagoría incierta ante la gravedad de lo vivido. Restos de una ilusión, sólo fragmentos de un sueño soñado.

       Adolescentes sin luz,
       tu grave pena liarás,
       tus sueños no volverán,
       corazón,
       tu infancia ya terminó.


       La tierra de tu niñez
       quedó para siempre atrás
       sólo podés recordar, con dolor,
       los años de su esplendor.
       Polvo cubre tu cuerpo,
       nadie escucha tu oración,
       tus sueños no volverán,
       corazón, tu infancia ya terminó.
  
ERNESTO SÁBATO. ANTES DEL FIN




  

viernes, 26 de diciembre de 2014

"... ¿ para qué vivir Por otra cosa?. Nuestra obra maestra es la vida privada"




                                                      LA SIGUIENTE
                                                    
                                                                  I

" Nadie se da cuenta de lo que ocurre, pero la arquitectura
de nuestro tiempo
Está convirtiéndose en la arquitectura siguiente. Y el destello
Del sol sobre las aguas no es nada comparado con los cambios
Labrados ahí, al igual que nuestra rebeldía no es nada
Comparada con el continuo arrastrar de cosas hasta el límite.
Nadie puede detener el fluir, pero nadie puede hacerlo
empezar tampoco.
El tiempo transcurre rápidamente; nuestras penas no se 
transforman en poemas,
Y lo invisible permanece como es. El deseo ha volado,
Dejando sólo un rastro de perfume tras de sí,
Y de los que amábamos son muchos los que se han ido,
Y no nos llega ninguna voz del espacio exterior, de los pliegues
Del polvo y las alfombras de viento para decirnos que
Así es como tenía que ocurrir, y que si supiéramos
Cuánto tiempo han de durar las ruinas, nunca nos quejaríamos."

                              

                                                               II

" La perfección es algo impensable para personas como nosotros..."


                                      LA NOCHE, EL PORCHE

" Mirar fijamente sin ver nada es aprender de memoria
Aquello a lo que se nos arrastrará a todos; protegerse
Del viento es sentir que lo inasible se halla en algún lugar
cercano.
Los árboles pueden mecerse o estar quietos. El día o la
noche pueden ser lo que quieran.
Lo que deseamos, más que una estación o el tiempo, es la 
comodidad
De ser desconocidos, al menos para nosotros mismos. Ésta
es la dificultad
Del asunto, que es por lo que ahora mismo parece que 
estuviéramos esperando
Algo cuya aparición sería en realidad su desaparición...
El sonido, pongamos, de unas hojas que caen o sólo el de
una hoja
O menos. No tiene límite lo que podemos aprender. El
libro de ahí fuera
Nos dice eso y no se escribió pensando en nosotros."

                               



                                                      MUY POQUITO

" --- ¿ qué diferencia hay
Entre la ceguera perdida y la ceguera recuperada."


                                            EL REGRESO DEL GRAN POETA

" No hay prisa_dijo al finalizar la lectura-_, el fin del mundo
Sólo es el fin del mundo tal y como lo conocéis".
Típico de él, pensaron todos. luego se fue
Y el mundo se quedo vacío. Hacía frío y no se movía el aire.
Ustedes que están ahí, díganme, ¿ qué es la poesía?
  ¿ Puede morirse alguien sin un poco tan siquiera?".

                                            


                                                                  II


"Fuera lo que fuera lo que el mapa del firmamento decía 
que había que buscar o lo que los mapas
Decían que hallaríamos, nada nos preparó para lo que sí
hallamos.

No era acercarse al final, no habíamos avanzado nada
desde donde comenzamos".

                                                                 IV

" En otra época, querremos saber qué aspecto tenía la tierra
Entonces y si la gente era como somos ahora. En otra época,
Los testimonios que dejaron nos convencerán de que no 
hemos cambiado
Y podríamos sentirnos a gusto en el pasado y no solos en el 
presente
Y nos complacerá. Pero más allá de todo esto, lo que no puede
Verse o explicarse siempre estará en otro lugar, siempre
imaginado,
Invisible incluso bajo las señales _ la hermosa superficie,
El nada común conocimiento_ que apuntan en esta
dirección. En otra época,
Lo que no puede verse nos definirá y nos moverá a decir
Que la lengua es un error y que no hace justicia con las cosas
Cuando se las representa. El yo, diremos, nunca podrá
Verse con un disfraz y nunca será visto sin él."


MARK STRAND. TORMENTA DE UNO. POEMAS.


















miércoles, 24 de diciembre de 2014

paparruchas



 " Las vidas de los hombres presagian los finales a los que se verán conducidos si perseveran en su conducta - dijo Scrooge -. Pero, si se apartan de esas formas de vida, los finales habrán de cambiar.¡ Dime que es así lo que tú me muestras!

                                                                  ***

Scrooge fue aún mejor de lo que había prometido. Cumplió todo lo que había dicho e infinitamente más; y para Tiny y Tim, que no murió, fue como un segundo padre. Llegó a ser tan buen amigo, tan buen patrono y tan buen hombre como el mejor que hubiera conocido la vieja ciudad o cualquier otra vieja ciudad, urbe o villa de esteviejo mundo. Algunas personas se rieron al ver su transformación; pero él las dejaba reír y les prestaba muy poca atención, pues era lo suficientemente sabio para comprender que, en este mundo, nada había sucedido, por bueno que fuese, que no hubiera hecho reír al principio a algunas gentes; y, sabiendo que tales gentes siempre estarían ciegas, pensaba que era preferible que anduvieran guiñando los ojos con muecas a que mostrarán sus dolencias de forma menos atractiva. Su propio corazón reía; y eso le bastaba.
  No volvió a tener tratos con espíritus pero vivió durante mucho tiempo según el principio de la más absoluta sobriedad, y siempre se dijo de él que sabía celebrar la Navidad como nadie, si es que algún ser vivo poseyó alguna vez esa sabiduría.¡ Ojala pueda decirse lo mismo de nosotros, de todos nosotros! Y así, como dijo Tiny Tim, ¡ que Dios bendiga a todos!"

                                              Charles Dickens. Canción de Navidad

martes, 16 de diciembre de 2014

he escrito todas sus letras.



PRIMAVERA

" este es mi libro y estoy escribiéndolo con mi propia mano.
  en este año del señor de mil ochocientos treinta y uno he 
llegado a la edad de quince años y estoy sentada al lado de mi 
ventana y veo muchas cosas. veo pájaros y los pájaros llenan el 
cielo con sus gritos. veo los árboles y veo las hojas.
  y cada hoja tiene venas que la recorren.
  y la corteza de cada árbol tiene grietas.
  no soy muy alta y mi pelo es del color de la leche.
  me llamo mary y he aprendido a deletrear mi nombre. eme.
a.  erre.  i.  griega así es como se escribe.

quiero contarte lo que ha pasado pero tengo que tener cuidado
de no apresurarme como hacen las vaquillas en la entrada,
porque entonces iré por delante de mí misma y puedo tropezarme
y caerme y de todas maneras tú querrás que empiece por donde
se debe empezar.

y eso es por el principio.


el año del señor es mil ochocientos treinta y uno y tengo quince
años y me acuerdo otra vez de aquella noche cuando estábamos
fuera y hacía calor. cuando abuelo estaba en su silla y nosotras
estábamos quitando el heno y madre nos estaba ayudando. las
cuatro niñas lo estábamos haciendo. y el aire estaba cálido
y tenía olor a verano y a la granja.
  y si pudiera detener el tiempo, eso es lo que haría y me quedaría
en aquel momento para toda mi vida y para siempre.
 pero un momento no puede durar para  siempre."

Del color de de la leche. Nell Leyshon





¡ Fue sueño ayer; mañana será tierra!
¡Poco antes, nada; y poco después, humo!

FRANCISCO DE QUEVEDO

jueves, 11 de diciembre de 2014

¿ Quién habla?



Colocamos una palabra allí donde comienza nuestra ignorancia, donde ya no vemos más allá; por ejemplo, la palabra "yo", la palabra " hacer" , la palabra "sufrir": son quizás el horizonte de nuestro conocimiento, pero no "verdades".

                                                      

" ¿Quién habla? Es la voz de ella en mi cabeza... No existe el " espíritu", ni la razón, ni el pensamiento, ni la conciencia, ni el alma, ni la voluntad, ni la verdad, todo son ficciones...".

           John Banville. Imposturas

martes, 25 de noviembre de 2014

" ¿ Qué edad hay que tener para dudar de la importancia de lo pensado?"





"Por cada persona que caiga en esta guerra, por cada persona que muera mientras  yo mismo siga vivo, deberá encenderse en mí un pensamiento . De no ser así, ¿qué otras velas tendría? No los conozco, pero son más que parientes para mí . En esos cirios de difuntos deberán darse a conocer. Yo no les he robado. Pero tampoco los he salvado, ¡Ay de mí si dejo que se apaguen!

Cementerios de estrellas. Se empieza contando a los muertos. Cada uno debería, por el hecho de haber muerto, ser único como Dios. Un muerto y uno más no son dos muertos. Antes se debería contar a los vivos, ¡y qué perniciosas son  ya estas sumas!

Ciudades enteras y paisajes pueden hacer duelo como si todos sus hombres hubieran caído, padres e hijos, todos. Pero cuando han caído 11.300 intentarán eternamente redondear el millón.


Alcmeón sostiene que los hombres se acaban porque no son capaces de unir el principio con el fin (como hacen los astros divinos en sus órbitas).




El reparteaños, un benefactor  (los propios años, como reintegro para los demás). Alguien Regala a otras personas , cuyo valor intuye, algunos años de su vida para que prolonguen las suyas. Le han vaticinado una larga vida, sabe que llegará a cumplir cien años. Entonces decidir enterarse, viajando e informándose a fondo, de quiénes necesitan sus años. Los reparte con mucha cautela y parsimonia, nunca muchos ni demasiado pocos; es una profesión agotadora. Durante el tiempo que se se reserva para vivir, tiene que decidir cual es la mejor forma de utilizar lo que sacrifica. Pronto se propaga la noticia de su extraña dedicación . Él mismo cae en manos de especuladores que quieren hacer dinero a costa de sus años. Intentan persuadirlo del valor de la vida de sus clientes, de su importancia y de su utilidad para los demás; pero en realidad se trata de mujercitas viejísimas y ridículas, que tienen mucho dinero y están ávidas de vivir unos cuantos añitos más. Los especuladores producen, pues, personas importantes, ya que al benefactor, un personaje puro, lo último que le interesa es el dinero. El Limitado numero de sus años los vuelve cada vez más valiosos; cuanto menos le quedan, tanta más gente se afana por disfrutar de ellos. Surgen una especie de acciones o títulos secretos que circulan de mano en mano y alcanzan cotizaciones absurdas. Los que habían recibido años antes de que los especuladores  interviniesen son ahora buscados y presionados de todas las maneras para que cedan sus derechos. Los años se dividen en meses y en semanas. Aquellos que han adquirido venalmente sus derechos fundan una asociación, con presidencia y elecciones, cuyo cometido principal es vigilar el momento en que al benefactor se le acabe el plazo de vida que le fijaron mucho tiempo atrás. A partir de entonces, les pertenecerá a  ellos.

Creación de la noche. " Yama había muerto. Los dioses trataban de que Yami dejara de pensar en Yama. Pero cuando la interrogaban,  ella decía siempre: "Hoy ha muerto". Y ellos dijeron: "No lo olvida.Vamos a crear la noche". Pues entonces sólo había día y la noche no existía. Y los dioses crearon la noche. Después vino el mañana y ella lo olvidó. Por eso se dice: "Los días y las noches hacen olvidar las penas" (Brahmanas).


Ya no se tiene medida para nada, desde que la vida del hombre ya no es la medida.

... No hay que alejar de nuestros  pensamientos  el muro hacia el cual corremos.


Elias Canetti. Libro de los muertos




                          "Él ya no puede imaginarse ningún cristal que le apetezca conservar"

                          " Alguien calla sobre la muerte durante toda su vida. Qué ocurre con él "






miércoles, 19 de noviembre de 2014

Himno a la belleza





" ¿Vienes del cielo profundo o sales del abismo,
oh Belleza? Tu mirada, infernal y divina,
vierte confusamente el favor y el crimen,
y por eso se te puede comparar al vino.

Contienes en tus ojos el ocaso y la aurora;
viertes perfumes como una tarde de tormenta;
tus besos son un filtro y ánfora tu boca
que hacen cobarde al héroe y al niño valiente.

¿ Sales del negro abismo o desciendes de los astros?
El Destino, cautivado como un perro, sigue tus enaguas;
siembras al azar la felicidad y los desastres,
y gobiernas todo y de nada respondes.

Andas sobre muertos, Belleza, burlándote de ellos;
de entre tus joyas el Espanto no es la menos encantadora,
y el Asesinato, entre tus más valiosas baratijas,
sobre tu orgulloso vientre baila con amor.

El insecto deslumbrado vuela hacia ti, candela,
crepita, flamea y dice: ¡ Bendigamos esa antorcha!
El enamorado palpitante inclinado sobre su bella
parece un moribundo acariciando su tumba.

Que vengas del cielo o del infierno ¿ qué importa
¡ oh Belleza! ¡ Monstruo enorme, pavoroso, ingenuo!
Si tus ojos, tu sonrisa, tus pies, me abren la puerta
de un Infinito al que amo y jamás conocí?

De Satán o de Dios ¿ qué importa? Ángel o sirena,
¿ qué importa, si haces- hada de ojos de terciopelo,
ritmo, perfume, fulgor ¡ oh única reina mía!-
el universo menos horroroso y los instantes menos pesados?























Alegoría

" Es una mujer hermosa y de escote generoso,
que en su vino deja arrastrar su cabellera.
Las garras del amor, los venenos de la timba,
todo resbala y todo en el granito de su piel se embota.
Le ríe a la muerte y desafía al Desenfreno,
esos monstruos cuya mano, que siempre escarba y sesga,
ha respetado sin embargo en sus destructores juegos
la tosca majestad de ese cuerpo firme y recto.
Cual diosa anda y descansa cual sultana;
en el placer tiene la fe mahometana,
y en sus brazos abiertos, que sus pechos llenan,
llama con los ojos a la raza humana.
Ella cree, ella sabe, esta virgen infecunda
y sin embargo necesaria para el curso del mundo,
que la belleza del cuerpo es sublime don
que toda infamia arranca el perdón.
Ignora el Infierno tanto como el Purgatorio,
y cuando llegue la hora de entrar en la negra Noche,
mirará la faz de la Muerte
cual recién nacido - sin odio y sin remordimientos-

Charles Baudelaire. LAS FLORES DEL MAL