sábado, 27 de febrero de 2016



Todo es saqueado, traicionado, vendido.
La gran ala negra de la muerte raspa el aire,
la miseria roe hasta el hueso.
¿ Por qué no desesperamos entonces?

De día, desde los bosques circundantes, 
las cerezas insuflan el verano al pueblo;
de noche centellean galaxias nuevas
en los profundos cielos transparentes.

Y lo milagroso se acerca tanto
a las casas sucias y en ruinas;
algo que nadie conoce en absoluto
pero lleva siglos salvaje en nuestro seno.

       ANNA AJMÁTOVA, 1921





PRÓLOGO

Le contó lo siguiente: que siendo un niño fugitivo en un día tórrido durante la guerra, cruzando los patios de las vías de una ciudad derrotada, lo atrae un temblor procedente de las sombras de debajo del último vagón de un tren de carga que hay arrumbado en una vía muerta. El vagón de carga está en silencio. Apenas consigue distinguir el tentáculo parecido a una fina lengua que emerge por una rendija del suelo de madera y desciende lentamente en busca de algo que hay en el lecho de las vías. Se retira a toda prisa y desaparece a través de la rendija, sólo para reaparecer al cabo de un momento, descendiendo despacio, despacio, luego subiendo deprisa y bajando despacio, una y otra vez, hasta que, emitiendo un estridente PUM de metal impactado, el vagón arranca con una sacudida y la cosa se cae o bien la dejan caer y se queda allí abandonada. Y mientras el tren de carga abandona el patio de vías, él ve en un charco entre los raíles un viejo cinturón enrollado, con la hebilla resplandeciendo al sol como la cabeza de una serpiente mojada.

  Peter Matthiessen     En el paraíso


miércoles, 10 de febrero de 2016

Entender el mundo






Cuando la visión de conjunto del mundo se amplía, no sólo disminuye el dolor que causa, sino también el sentido. Entender el mundo equivale a colocarse a cierta distancia de él. Lo que es demasiado pequeño para verlo a simple  vista, como las moléculas, lo ampliamos; lo que es demasiado grande, como el sistema de las nubes, los deltas de los ríos, las constelaciones, lo reducimos. Cuando lo tenemos al alcance de nuestros sentidos, lo fijamos. A lo fijado lo llamamos  conocimiento. Durante toda nuestra infancia y juventud nos esforzamos por establecer la distancia correcta de cosas y fenómenos. Leemos, aprendemos, experimentamos, corregimos. Y un día llegamos a un mundo en el se han fijado las distancias necesarias, y establecido todos los sistemas. Es entonces cuando el tiempo empieza a correr más deprisa. El tiempo ya no se encuentra con obstáculos, todo está fijado, el tiempo fluye a través de nuestras vidas, los días desaparecen a toda velocidad, antes de suspirar hemos llegado a los cuarenta años, a los cincuenta, a los sesenta... el sentido requiere plenitud, la plenitud requiere tiempo, el tiempo requiere resistencia. El conocimiento es igual a distancia, el conocimiento es estancamiento y enemigo del sentido...La imagen que tengo de mi padre de aquella tarde de 1976 es, en otras palabras, doble: por un lado lo veo como lo veía entonces, con los ojos del chaval de ocho años, imprescindible y aterrador, por otra parte lo veo como a alguien de mi misma edad, a través de cuya vida sopla el tiempo, llevándose consigo pedazos de sentido cada vez más grandes.

KARL OVE  KNAUSGARD. LA MUERTE DEL PADRE

lunes, 1 de febrero de 2016

Lo único que no envejece de la cara son los ojos



 Yo no guardaba recuerdos de muchos sucesos concretos de la infancia, pero los pocos que sobrevivieron sí eran elocuentes. Como por ejemplo morirnos de risa por pequeñas cosas, como aquella vez que estuvimos de camping en Inglaterra en el verano de 1976, inusualmente caluroso. Una noche estábamos subiendo una cuesta cerca del camping, un coche nos adelantó, e Yngve dijo que los dos del coche se estaban besando, yo entendí " pesando", y nos partimos de risa durante varios minutos, una risa que afloró en muchos momentos del resto de aquella noche.
   Si hay algo que echo de menos de mi infancia es eso, el reírme incontroladamente en compañía de mi hermano por cualquier insignificancia. Jugando  al fútbol una tarde entera en un llano junto a la tienda de campaña, con dos chicos ingleses, Yngve con su gorra de Leeds, yo con la mía de Liverpool, el sol que se ponía sobre el país, la oscuridad de crecía alrededor de nosotros, las voces bajas que provenían de las tiendas vecinas, yo que no entendía ni una sola palabra de lo que decían. Yngve que traducía. lleno de orgullo. La piscina a la que fuimos una mañana antes de proseguir viaje, donde yo, que no sabía nadar, agarrándome a una pelota de plástico, por alguna razón llegué a la parte profunda. La pelota se me escapó y me hundí en una piscina en la que estábamos solos. Yngve consiguió pedir socorro, un joven acudió corriendo y logró sacarme, mi primer pensamiento después de haber vomitado un poco de agua con cloro fue que mis padres no se enteraran de lo ocurrido. Esos días y esos sucesos eran innumerables, y los lazos que crearon entre nosotros inquebrantables. El hecho de que él pudiera ser más  malvado conmigo que ninguna otra persona no cambiaba nada, sino que formaba parte del asunto, y en el contexto en el que él y yo vivíamos, el odio que yo podía sentir por él en esos momento no era más de lo que un arroyo es al río o una luz a la noche.






Giró la cabeza hacia un lado sobre la almohada, como si supiera que estaba siendo observado y se opusiera a ello. Cerré los ojos. Él decía a menudo que en algunas ocasiones nuestro padre se había cargado por completo su autoestima, humillándolo como sólo papá sabía hacerlo, y que eso había marcado ciertos periodos de su vida, en que le había dado por pensar que no sabía hacer nada y que no valía para nada. Y luego hubo otros períodos en lo que todo iba bien, todo fluía, no había duda alguna. Sólo estos últimos se veían desde fuera.
  MI padre también había marcado la imagen que tenía de mí mismo, claro que sí, pero quizá de otra manera, al menos yo nunca tuve periodos de duda, seguidos de periodos de fe, para mí todo estaba siempre revuelto, y la duda , que dominaba una parte muy grande de mis pensamientos, nuca se ocupaba de lo grande, sólo de lo pequeño, lo que tenía que ver con el entorno más cercano, amigos, conocidos, chicas, que yo siempre pensaba que me valoraban muy bajo, como un idiota, una sensación que ardía dentro de mí, que todos los días ardía dentro de mí, pero en cuanto a lo grande e importante, nunca dudaba de que podía llegar hasta donde quisiera, sabía que lo tenía dentro, porque mi anhelo era muy grande y nunca descansaba. ¿ Cómo iba a descansar? ¿ Cómo iba yo a machacar a todo el mundo si descansaba?



        Esta vez estaba preparado para lo que esperaba, y su cuerpo, cuya piel había oscurecido aún más en el transcurso de las últimas veinticuatro horas, no despertó ninguno de esos sentimientos que el día anterior me habían desgarrado. Ahora lo que vi fue lo inánime. Vi que ya no había ninguna diferencia entre lo que mi padre había sido y  la mesa sobre la que yacía, el suelo sobre el que ésta descansaba, el enchufe de la pared debajo de la ventana, o el cable que iba al aplique de al lado. Porque los seres humanos no son más que una forma entre otras formas, expresadas una y otra vez por el mundo, no sólo en lo que vive, sino también en lo que no vive, dibujado en arena, piedra y agua. Y la muerte, que yo siempre había considerado la magnitud más importante de la vida, oscura, atrayente, no era más que una tubería que revienta, una rama que se rompe con el viento, una chaqueta que cae de la percha al suelo.


Karl Ove Knausgard

                                 


jueves, 28 de enero de 2016

camino de la nada



LA AUSENCIA ES UNA FORMA DE INVIERNO

COMO el cuerpo de un hombre derrotado en la nieve,
con ese mismo invierno que hiela las canciones
cuando la tarde cae en la radio de un coche,
como los telegramas, como la voz herida
que cruza los teléfonos nocturnos,
igual que un faro cruza
por la melancolía de las barcas en tierra,
como las dudas y las certidumbres,
como mi silueta en la ventana,
así duele una noche,
con ese mismo invierno de cuando tú me faltas,
con esa misma nieve que me he dejado en blanco,
pues todo se me olvida
si tengo que aprender a recordarte.



RESUMEN

NO existe libertad que no conozca,
ni humillación o miedo
a los que no me haya doblegado.
Por eso sé de amor,
por eso no medito el cuerpo que te doy,
por eso cuido tanto las cosas que te digo.



PROBLEMAS DE GEOGRAFÍA PERSONAL

NUNCA sé despedirme de ti, siempre me quedo
con el frío de alguna palabra que no he dicho,
con un malentendido que temer,
ese hueco de torpe inexistencia
que a veces, gota a gota, se convierte
en desesperación.

Nunca sé despedirme de ti, porque no soy
el viajero que cruza por la gente,
el que va de aeropuerto en aeropuerto
o el que mira los coches, en dirección contraria,
corriendo a la ciudad
en la que acabas de quedarte.

Nunca sé despedirme, porque soy
un ciego que tantea por el túnel
de tu mano y tus labios cuando dicen adiós,
un ciego que tropieza con los malentendidos
y con esas palabras
que no se saben pronunciar.

Extrañado de amor,
nunca puedo alejarme de todo lo que eres.
En un hueco de torpe inexistencia,
me voy de mí
camino de la nada.

POESÍA. LUIS GARCÍA MONTERO



viernes, 22 de enero de 2016

Me hice ilusiones


LEO POEMAS


Leo poemas al azar,
leo casi sin pensar en lo que leo.
Cuando me encuentro un verso triste,
siento en el alma como una caricia.
No es que me alivie la tristeza ajena;
es que me siento menos solo.








LA VERDAD DE LA MENTIRA


Al lector se le llenaron de pronto los ojos de lágrimas,
y una voz cariñosa le susurró al oído:
- ¿ Por qué lloras, si todo
en ese libro es de  mentira?
Y él respondió:
                         -Lo sé;
pero lo que yo siento es de verdad.



DE TODAS FORMAS

Lo que queda
-tan poco ya-
sería suficiente
si durase.

ÁNGEL GONZÁLEZ. NADA GRAVE

miércoles, 6 de enero de 2016

Los campos son más verdes en el decirlos que en su verdor.


116.

Escribir equivale a olvidar. La literatura es la manera más agradable de ignorar la vida. La música arrulla, las artes visuales animan, las artes vivas ( como la danza y las representaciones ) entretienen. La primera, sin embargo, se aleja de la vida por hacer de ella un sueño; las segundas, con todo, no se alejan de la vida -unas porque se sirven de fórmulas visibles y por tanto vitales, otras porque viven de la misma vida humana.
  No es el caso de la literatura. La literatura simula la vida. Una novela es una historia de lo que nunca fue y un drama es una novela que se ofrece sin narración. Un poema es la expresión de ideas o de sentimientos de un lenguaje que nadie utiliza, porque nadie habla en verso.





117.

 La mayoria de las personas padecen de no saber decir lo que piensan y ven. Dicen que no hay nada más difícil  que definir en palabras una espiral: es necesario, dicen, dibujar en el aire, con la mano y sin literatura, el gesto ascendente y ordenadamente enrollado con el que aquella figura abstracta de los muelles o de algunas escaleras se manifiesta a nuestros ojos. Pero, siempre que nos acordemos de que decir es renovar, podremos definir sin dificultad una espiral: es un círculo que sube sin llegar nunca a acabarse. Sé muy bien que la mayor parte de la gente no se atrevería a definirla así, porque supone que definir es decir lo que los otros quieren que se diga, y no lo que es preciso decir para definir. Lo diré de otro modo: una espiral es un círculo virtual que se desdobla subiendo sin nunca realizarse por completo. Pero no, la definición sigue siendo abstracta. Buscaré lo concreto, y todo podrá verse: una espiral es una serpiente sin serpiente enroscada verticalmente en torno a nada.
 Toda la literatura consiste en un esfuerzo para hacer real la vida. Como todos saben, incluso cuando actúan sin saber. la vida es absolutamente irreal , en su realidad directa; los campos, las ciudades, las ideas, son cosas absolutamente ficticias, hijas de nuestra compleja sensación de nosotros mismos. Son intrasmisibles todas las impresiones salvo si las hacemos literarias. Los niños son muy literarios porque dicen tal como sienten y no tal como debe sentir quien siente según otra persona. Oí una vez a un niño que decía, queriendo que estaba a punto de llorar, no " Tengo ganas de llorar", que es lo que diría un adulto, es decir, un estúpido, sino "Tengo ganas de lágrimas". Y esta frase absolutamente literaria, hasta el punto de que resultaría afectada en un poeta célebre , si pudiera llegar a decirla, explica resueltamente la presencia caliente de las lágrimas saltando de los párpados conscientes de la amargura líquida. " ¡Tengo ganas de lágrimas!" Aquel chiquillo supo definir bien su espirar.
  ¡Decir! ¡Saber decir! ¡Saber existir a través de la voz escrita y de la imagen intelectual! Todo esto es lo que en la vida vale: lo demás son hombres y mujeres, amores supuestos y vanidades facticias, subterfujios de la digestión y del olvido, gentes removiéndose como bichos cuando se levanta una piedra bajo el enorme pedregal abstracto del cielo azul y sin sentido.





27.

La literatura, que es el arte casado con el pensamiento y la realización sin la mancha de la realidad, se me antoja el fin hacia el que debería tender todo esfuerzo humano, si fuera verdaderamente humano, y no una superficialidad del animal...
Las flores si se describen con frases que las definan en el aire de la imaginación, tendrán colores de una permanencia que la vida celular no permite.
Moverse es vivir, decirse es sobrevivir. No hay nada de real en la vida que no lo sea porque fue bien descrito. Los criticastros suelen señalar que tal poema ,ampliamente  rimado, no quiere al fin decir sino que hace un buen día. Pero decir que hace un buen día es difícil, y hasta un buen día, al final, acaba por pasar. Tenemos por eso que conservar el buen día en una memoria florida y duradera, y así constelar de nuevas flores o de nuevos astros los campos y los cielos de la exterioridad vacía y pasajera.

Fernando Pessoa

lunes, 4 de enero de 2016

Pero¿ qué es lo que está buscando, que le hace mirar así?... Los infinitos/ Banville

                                                                 Solen, / El sol, 1912-1913

NADA ES PEQUEÑO NADA ES GRANDE-
HAY MUNDOS EN NOSOTROS. LO PEQUEÑO SE DIVIDE
EN LO GRANDE, LO GRANDE EN LO PEQUEÑO.-
UNA GOTA DE SANGRE, UN MUNDO CON CENTROS
DE SOL Y PLANETAS. EL MAR UNA GOTA UN TROCITO
DE UN CUERPO-
DIOS ESTÁ EN NOSOTROS Y NOSOTROS ESTAMOS EN DIOS.
LA LUZ ORIGINARIA ESTÁ POR TODAS PARTES Y VA MÁS ALLÁ
DONDE HAY VIDA- TODO ES MOVIMIENTO Y LUZ-
LOS CRISTALES NACEN Y SE FORMAN COMO LOS NIÑOS
EN EL VIENTRE MATERNO. INCLUSO EN LA DURA PIEDRA
ARDE EL FUEGO DE LA VIDA
LA MUERTE ES EL COMIENZO DE LA VIDA- DE NUEVAS
CRISTALIZACIONES
NOSOTROS NO MORIMOS, EL MUNDO SE NOS MUERE
LA MUERTE ES EL AMANTE DE LA VIDA
EL DOLOR ES EL AMIGO DE LA ALEGRÍA-
A UNA MUJER
SOY COMO UN SONÁMBULO
QUE CAMINA POR LA CUMBRERA DE UN TEJADO
NO ME DESPIERTES CON BRUTALIDAD
O CAERÉ Y ME DESTROZARÉ

Edvard Munch



MONTAÑAS EN JULIO

Nosotros vivimos en una constelación
de trozos y de tonos,
no en un único mundo,
en cosas bien dichas en música,
al piano o en el habla,
igual que en una página de poesía...
Pensadores sin pensamientos finales
en un cosmos siempre incipiente,
tal como, cuando escalamos un monte,
Vermont de pronto queda junto

Wallace Stevens


Piensa de nuevo en el niño del tren y como tantas veces le sobrecoge el misterio de la otredad.           ¿ Cómo puede ser él un yo y los demás otros yoes puesto que los demás también lo son en sí mismos? Es consciente, desde luego, de que no es ningún misterio sino una simple cuestión de perspectiva. La mirada, dice para sí, la mirada crea el horizonte. Es algo que oído decir muchas veces a su padre, copiando a alguien, supone. El niño del tren constituía para él una especie de horizonte y él era una especie de horizonte para el niño sólo porque ambos creían encontrarse en el centro de algo- pensaban ser, en realidad, el centro mismo-, y ésa es la sencilla solución del presunto misterio. Y sin embargo...

PREGUNTA: ¿ Cómo puede la gente ser plenamente real cuando se encuentra en otra parte, fuera del propio campo visual? Él no es tan solipsista- lo es pero no tanto- como para imaginar que es la proximidad lo que confiere a la gente su realidad esencial. Por supuesto que existen otros más allá de su presencia, miles de millones, pero no forman parte del misterio propiamente dicho ya que él no sabe nada de ellos, no le importan nada. Los verdaderamente misteriosos son los que le resultan más conocidos, su triste esposa, su abandonada progenie, su deseada nuera. Que deban llevar una existencia independiente de él, y, en efecto, de ellos, entre sí, también, es una afrenta a las leyes de..., ¿ de qué? A  veces piensa si su temprana adhesión a la teoría que postula nuestra existencia en medio de múltiples mundos entrelazados no se debía sino al hecho de que, cuando no estaban con él, los  otros habían de encontrarse forzosamente en algún sitio- he dicho que era solipsista- pero incluso metidos en ese lugar, con la nariz pegada al cristal de aquella infinidad de fisuras transparentes, ¿ cómo evitar que hicieran cosas que él no podría imaginar o, si lograra imaginárselas, no podría dar por ciertas?

Los infinitos. John Banville


Me duelen la cabeza y el universo. Los dolores físicos, más claramente dolores que los morales, desarrollan, por un reflejo en el espíritu, tragedias no contenidas en ellos. Nos traen una impaciencia por todo que, por ser por todo, no excluyen a ninguna de las estrellas.
  No comulgo ni nunca comulgué ni podré, supongo, comulgar nunca, con aquel concepto bastardo, según el cual somos, como almas , consecuencia de una cosa material llamada cerebro, que existe, de nacimiento, dentro de otra cosa material llamada cráneo. No puedo ser materialista, que es como creo que se llama ese concepto, porque no puedo establecer una relación nítida-una relación visual, digamos- entre una masa visible de materia cenicienta, o de otro color cualquiera, y esta cosa que soy yo que por detrás de mi mirada ve los cielos y los piensa e imagina cielos que no existen. Pero, aunque nunca pueda caer en el abismo de suponer que una cosa pueda ser otra sólo porque se encuentran en el mismo lugar, como la pared y mi sombra sobre ella, o que el depender el alma del cerebro signifique algo más que el depender yo, para mis trayectos, del vehículo que uso para realizarlos, creo, sin embargo, que hay entre lo que en nosotros es sólo espíritu y lo que en nosotros es espíritu del cuerpo una relación de convivencia en la que pueden aparecer discusiones. Y la que vulgarmente aparece es la de que la persona más ordinaria incomode a la que lo es menos.

Fernando Pessoa .Libro del desasosiego




Nunca dos cosas son lo mismo, el signo igual es un escándalo; ése es el quid de la cuestión, la cruz a la que me clavaron desde el principio. Diferencia: el término mismo es redundante, una palabra expresamente acuñada para consolar y embaucar. Ah, me decía, me digo, decir igual a no es decir idéntico a, pero ¿ tiene sentido, satisface? Mis ecuaciones abarcaban una multitud de universos pero postulaban un solo mundo de unidad y orden último. Quizá exista tal mundo, pero si lo hay no vivimos en él, y no podemos saber cómo habrían sido las cosas allí. Incluso la identidad del objeto no es sino cuestión de insistir en que es igual a sí mismo. ¿ Dónde puede uno entonces poner el pie y decir: " Esto es terreno firme"? De niño me aterrorizaba ver cómo retrasaban las manecillas de un reloj en marcha, creyendo que el tiempo mismo se retrasaría y todo se sumiría en el desorden, y sin embargo yo iba a ser quien rompería la flecha del tiempo y tiraría el arco destensado.

Los infinitos. John Banville




lunes, 28 de diciembre de 2015

Ay el tiempo! Ya todo se comprende


  Sabe esperar, aguarda que la marea fluya,
-así en la costa un barco- sin que al partir te inquiete.
Todo el que aguarda sabe que la victoria es suya;
porque la vida es larga y el arte es un juguete. 
Y si la vida es corta
y no llega la mar a tu galera, 
aguarda sin partir y siempre espera,
que el arte es largo y, además, no importa.

     ANTONIO MACHADO






Prefacio

Ser escritor lento sin duda que tiene sus inconvenientes.
Y no sólo porque contraría esa legítima impaciencia humana por dar remate a cualquier empresa antes que del todo olvidemos el afán y las ilusiones que ella pusimos, sino también porque imposibilita, o al menos dificulta, la composición de cierto género de obras, de aquellas concebidas en torno a una primera intuición a la que el escritor tozudamente supedita el mundo de sus solicitudes diarias; semejante sacrificio resulta soportable por una temporada más o menos larga, pero habitualmente más corta que la que a nosotros, los escritores lentos, nos toma el escribir un número de versos suficiente. Puestos a escoger entre nuestras concepciones poéticas y la fidelidad a la propia experiencia, finalmente optamos por esta última. Nuestra actividad vine así a emparejarse con la vida misma - algo como un océano o como un tapiz a cada instante tejido y destejido, siempre vuelto a empezar-, y nuestros libros parece que naturalmente se conformen según esa lógica heraclitana, de que hablaba Juan de Mairena, en las que las conclusiones no resultan del todo congruentes con las premisas, pues en el momento de producirse aquéllas ha caducado ya en parte el valor de éstas.
   Pero la lentitud también tiene sus ventajas. En la creación poética, como en todos los procesos de transformación natural, el tiempo es un factor que modifica a los demás. Bueno o malo, por el mero hecho de haber sido escrito despacio, un libro lleva dentro de sí tiempo de la vida de su autor.
El mismo incesante tejer y destejer, los mismos bruscos abandonos y contradicciones revelan, considerados a largo plazo, algún viso de sentido, y la entera serie de poemas una cierta coherencia dialéctica. Muy pobre hombre ha de ser uno si no deja en su obra - casi sin darse cuenta-algo de la unidad e interior necesidad de su propio vivir. Al fin y al cabo, un libro de poemas no viene a ser otra cosa que la historia del hombre que es su autor, pero elevada a un nivel de significación en que la vida de uno es ya la vida de todos los hombres, o por lo menos - atendidas las inevitables limitaciones objetivas de cada experiencia individual- de unos cuantos entre ellos. Si mi lentitud en el trabajo ha servido para conferir a este libro esa mínima virtud creo que podré estar satisfecho.

                               1959




jueves, 10 de diciembre de 2015

sé dónde está la muerte



Hombre que mira a través de la niebla

Me cuesta como nunca
  nombrar los árboles y las ventanas
  y también el futuro y el dolor
el campanario está invisible y mudo
  pero si se expresara
  sus tañidos
  serían de un fantasma melancólico


la esquina pierde su ángulo filoso
nadie diría que la crueldad existe

la sangre mártir es apenas
  una pálida mancha de rencor
cómo cambian las cosas
  en la niebla

los voraces no son
  más que pobres seguros de sí mismos
los sádicos son colmos de ironía
los soberbios son proas
  de algún coraje ajeno
los humildes en cambio no se ven
pero yo sé quién es quién
  detrás de ese telón de incertidumbre
sé dónde está el abismo
  sé dónde está la muerte
sé dónde no estás tú

la niebla no es olvido
  sino postergación anticipada

ojalá que la espera
  no desgaste mis sueños
ojalá que la niebla
  no llegue a mis pulmones
y que vos muchachita
  emerjas de ella
como un lindo recuerdo 
  que se convierte en rostro

y yo sepa por fin
  que dejas para siempre
  la espesura de ese aire maldito
cuando tus ojos encuentren y celebren
  mi bienvenida que no tiene pausas.

MARIO BENEDETTI

USTEDES PUEDEN IRSE.
YO ME QUEDO.

miércoles, 9 de diciembre de 2015

me abrazo a tus ausencias



Rostro de vos

Tengo una soledad
tan concurrida
tan llena de nostalgias
y de rostros de vos
de adioses hace tiempo
y besos bienvenidos
de primeras de cambio
y de último vagón

tengo una soledad
tan concurrida
que puedo organizarla
como una procesión
por colores
tamaños
y promesas
por época 
por tacto
y por sabor

sin un temblor de más
me abrazo a tus ausencias
que asisten y me asisten
con mi rostro de vos

estoy lleno de sombras 
de noches y deseos
de risas y de alguna 
maldición

mis huéspedes concurren 
concurren como sueños
con sus rencores nuevos
su falta de candor 
yo les pongo una escoba 
tras la puerta
porque quiero estar solo
con mi rostro de vos

pero el rostro de vos
mira a otra parte
con sus ojos de amor
que ya no aman
como víveres
que buscan a su hambre
miran y miran
y apagan mi jornada

las paredes se van
queda la noche
las nostalgias se van
no queda nada
ya mi rostro de vos
cierra los ojos

y es una soledad
tan desolada.

MARIO BENEDETTI

viernes, 27 de noviembre de 2015

Lo místico siempre existirá- cuanto más se descubra- más cosas inexplicables habrá-


En general
el arte surge
de la necesidad de un ser humano
de comunicarse
con otro-
Todos los medios son igual de
buenos-
En la pintura como en la literatura
a menudo se confunden los medios
con el fin- la Naturaleza es
el medio no el fin-
Si se puede obtener
algo alterando
la naturaleza-hay
que hacerlo-
En un estado de ánimo
intenso
un paisaje ejercerá
cierto efecto sobre
la persona- al representar
este paisaje ( la persona) llegará a
una imagen de su propio estado-
y esto- este estado de
ánimo es lo principal
- La naturaleza no es más que
el medio-
Hasta qué punto se parece
luego la imagen a la naturaleza
carece de importancia-
Es imposible
explicar un cuadro
- Se ha pintado precisamente
porque no puede
explicarse de otra manera-
Lo único que se puede
 ofrecer es un indicio de
la dirección que se
tenía en mente
No creo en el arte
que no se haya
impuesto por
la necesidad de una persona
de abrir su corazón
Todo arte- la literatura como
la música- ha de ser engendrado
con los sentimientos más profundos-
El arte son los sentimientos más profundos



        no basta con
sentarse a mirar cada objeto y
pintarlo exactamente como lo ves
hay que pintarlo
tal y como debe ser- tal y como era
cuando el motivo te conmovió
y si luego eres
incapaz de pintar de memoria
y de ves obligado a usar modelos,
necesariamente te saldrá mal

                           Lo que
hay que sacar a la luz es el ser humano,
la vida. No la naturaleza muerta.

No es la silla lo que hay que pintar
sino lo que ha sentido una persona
al verla.



11-4-08

No se pinta
copiando la naturaleza-
Se toma de ella
o se sirve uno de
su rica fuente

ARTE Y NATURALEZA

El arte es lo contrario
de la naturaleza-
( al menos en cierto sentido)
Una obra de arte sale únicamente
de las profundidades
del ser humano
_ El arte es la forma
del cuadro-
nacido a través de los nervios-
ojo- cerebro y corazón-
del ser humano
El arte es la necesidad
humana de cristalización
La naturaleza no es solo
lo visible
para el ojo-también son
las imágenes interiores del alma
- en la parte posterior del ojo-
El impresionismo
es un gran regazo
en la caldera de la naturaleza
- un nuevo país para
el reino del arte
Si se quiere pintar
Pintar
estados de fuerte agitación
 meramente copiando
la naturaleza
-o la naturaleza vista
en un estado de fuerte agitación
supone un esfuerzo terrible
para los nervios-
Absorber en pocas horas
la naturaleza relativamente
indiferente-y después
en esas pocas horas
dejar que lo visto se filtre
por las cámaras
del ojo- del cerebro
de los nervios-
del corazón-
dejar que arda
en la pasión-
El horno del infierno del alma-
es extremadamente
agresivo para
los sistemas nerviosos
( P(or ejemplo) Van Gogh...)
( En parte yo mismo)

No pinto lo
que veo sino lo que
vi ( una frase pronunciada
por mí alrededor de 1890 y ahora
en 1925 anotada aquí)




En mi arte he intentado
explicarme la vida y su sentido


ENERO

Actúo o bien inspirado y con precipitación
rápido ( sin pensar e infeliz- inspirado y con un
 resultado feliz) o tras larga reflexión- y con 
preocupación -En esos casos el resultado
es a menudo más flojo y puede malograrse
- El resultado puede ser 
la destrucción de la obra-
Esto vale para mí como pintor
y como ser humano-

EN LA PLAYA. MELANCOLÍA

Caminaba por la orilla del mar- había
luz de luna entre las nubes oscuras-las  piedras
se alzaban sobre el agua como misteriosos
humanos del mar- grandes
cabezas blancas hacían muecas
y se reían -unas arriba
en la playa otras abajo en el agua
- el mar azul oscuro violeta se levantaba
y caía- suspirando entre- las piedras-

Una noche caminaba solitario-
junto al agua- suspiros y rumores
entre las piedras- largas nubes
grises en el horizonte-
-estaba todo como extinto-como
en otro mundo- un paisaje de fantasmas
-pero de pronto hubo vida en el muelle
-un hombre y una mujer- y aún apareció
otro hombre- con los remos
al hombro- y la barca allá abajo- lista
para zarpar-
Se parece a ella - sentí una punzada
en el pecho- ¿ estaba ella aquí?-Yo sé
que está lejos- y aún así aun así
esos son sus movimientos- así solía
pararse ella-con el brazo en la cadera
Dios- Dios del cielo- apiádate de mí
- no puede ser ella-


Están bajando- ella y él-van a cruzar
a la isla del otro lado- en la clara noche 
de verano caminarán allí
entre los árboles- del brazo-
El aire es tan suave- debe de ser
hermoso amar ahora
el barco se fue alejando- los golpes
de los remos seguían sonando
sobre la superficie del agua
-Estaba solo- las olas se deslizaban
monótonamente hacia él- rumores
y rumores entre las piedras-




Donde se forja
la cadena de la vida

En su pálida belleza la Madonna
(siente) que ha llegado el momento
de que la vida corra a través de ella
-de que la cadena se forje
de milenio en milenio-
-El acto de la creación-
la vida nace para a su vez parir
y morir - Su boca respira
dolorosamente-
en una de sus comisuras
hay un fantasma en lo otra
la alegría de vivir-



Paseaba por el 
camino con dos
amigos- cuando
se puso el sol
De pronto el cielo
se tornó rojo sangre
Me paré, me apoyé
sobre la valla extenuado
hasta la muerte- sobre
el fiordo y la ciudad
negros azulados
la sangre se extendía
en lenguas de fuego
Mis amigos siguieron
y yo me quedé atrás
temblando de angustia-
y sentí que un inmenso 
grito  infinito recorría
la naturaleza



EL BESO

DOS LABIOS ARDIENTES CONTRA LOS MÍOS
EL CIELO Y LA TIERRA SE DESVANECIERON
Y DOS OJOS NEGROS MIRARON DENTRO
 DE LOS MÍOS




VEO A TODAS LAS PERSONAS
DETRÁS DE SUS MÁSCARAS
ROSTROS SONRIENTES, TRANQUILOS
PÁLIDOS CADÁVERES- QUE CORREN 
INQUIETOS POR UN
 SINUOSO CAMINO CUYO
FINAL ES LA TUMBA

De mi cuerpo putrefacto
surgirán las flores-
y yo estaré  en ellas-
La eternidad



Edvard Munch   EL FRISO DE LA VIDA

-No- es imposible.

lunes, 9 de noviembre de 2015

El bar estaba lleno


" Cada libro es un milagro _ decía Bill_ . Cada libro representa un momento en el que alguién se sentó en silencio ( y ese silencio forma parte del milagro, no te engañes), e intentó contarnos a los demás una historia.
 Bud podía hablar sin fin de la esperanza de los libros, de la promesa de los libros. Decía que no era casualidad que un libro se abriera igual que una puerta. Además, decía, intuyendo una de mis neurosis, los libros podían usarse para poner orden al caos. A mis catorce años, era más vulnerable que nunca al caos. Mi cuerpo estaba creciendo, le salía pelo por todas partes, se agitaba con unos deseos que yo no comprendía. Y el mundo, más allá de mi cuerpo, parecía igualmente volátil y caprichoso. Mis días estaban controlados por profesores, mi futuro estaba en manos de la herencia de mi sangre y la suerte. Sin embargo, Bill y Bud me prometían que mi cerebro era mío y que siempre lo sería. Decían que al optar por los libros adecuados, y al leerlos despacio, cuidadosamente, siempre podría mantener, al menos, el control de aquello...


 - ¿ Me dejas que te diga una cosa?- me preguntó el cura-. ¿ Sabes por qué Dios inventó a los escritores? Porque le encantan las buenas historias. Y las palabras le traen sin cuidado. Las palabras son las cortinas que colgamos entre Él y nuestro verdadero Yo. Tú intenta no pensar  en las palabras. No te esfuerces en buscar la frase perfecta. Eso no existe. Escribir es cuestión de adivinar. Cada frase es un tanteo educado, tanto del lector como tuyo. Piénsalo así la próxima vez que metas una hoja de papel en la máquina de escribir.

- ¿ y quién podía pedirle más a la vida?- no necesitaba ni quería nada.

J.R Moehringer. El bar de las grandes esperanzas.


lunes, 14 de septiembre de 2015

El espejo




El espejo


Hoy he visto mi rostro tan ajeno,
tan caído y sin par
en este espejo.

Está duro y tan otro con sus años,
su palidez, sus pómulos agudos,
su nariz afilada entre los dientes,
sus cristales domésticos cansados,
su costumbre sin fe, sólo costumbre.
He tocado sus sienes: aún latía
un ser allí. Latía. ¡ Oh vida, vida!

Me he puesto a caminar. También fue niño
este rostro, otra vez, con madre al fondo.
De frágiles juguetes fue tan niño,
en la casa lluviosa y trajinada,
en el parque infantil
- ángeles tontos-
niño municipal con aro árboles.

Pero ahora me mira- mudo asombro,
glacial asombro en este espejo solo-
y ¿ dónde estoy- me digo-
y quién me mira
desde este rostro, mascara de nadie?

Consiento

Debo morir. Y sin embargo, nada
muere, porque nada
tiene fe suficiente
para poder morir.

No muere el día,
pasa,
ni una rosa,
se apaga;
resbala el sol,
no muere.

Sólo yo que he tocado
el sol, la rosa, el día,
y he creído,
soy capaz de morir.


" Acuérdate del hombre que suspira..."


Me parcelan. Dividen mis derechos
y los defienden por igual.
Ellos, los poderosos
o los santos
o los profesores
o los poetas
o los arzobispos
o los políticos,
los que suelen hablar
en representación de todo el mundo
o quién sabe de quién.
En representación de mí,
que tengo hambre o como
o lloro ( ¿ en representación de quién?),
de mí tan singular, tan oscuro y diario
que me toco, río y muero a la vez
y en representación de mí mismo solamente
amo la vida así.




José Ángel Valente

jueves, 20 de agosto de 2015

Estos días azules y este sol de la infancia






NOCTURNO

                                                     A Juan Ramón Jiménez

   ... berce sur l´azur qu´un vent douce efleure
       L´arbre qui frissonne et lóiseau qui pleure
                                                            VERLAINE


Sobre el campo de abril la noche ardía
de gema en gema en el azul... El viento
un doble acorde en su laúd tañía
de tierra en flor y sideral lamento.

                          *


Era un árbol sonoro en la llanura,
dulce cantor del campo silencioso,
que guardaba un sollozo de amargura
ahogado en el ramaje tembloroso.
 Era un árbol cantor, negro y de plata
bajo el misterio de la luna bella,
vibrante de una oculta serenata,
como un salmo escondido de una estrella.
  Y era el beso del viento susurrante,
y era la brisa que las ramas besa,
y era el agudo suspirar silbante
del mirlo oculto entre la fronda espesa.
  Mi corazón también cantará el almo
salmo de abril bajo la luna clara,
y del árbol cantor el dulce salmo
en un temblor de lágrimas copiara
- que hay en el alma un sollozar de oro
que dice grave en el silencio el alma,
como un silbante suspirar sonoro
dice el árbol cantor la noche en calma-
si no tuviese mi alma en ritmo estrecho
para cantar de abril la paz en llanto,
y no sintiera el salmo de mi pecho
saltar con eco de cristal y espanto.






Yo voy soñando caminos
de la tarde. ¡ Las colinas
doradas, los verdes pinos, 
las polvorientas encinas!...
¿Adónde el camino irá?
  Yo voy cantando, viajero
a lo largo del sendero...
_ La tarde cayendo está_.
  "En el corazón tenía
la espina de una pasión;
logré arrancármela un día:
ya no siento el corazón."
 Y todo el campo un momento
se queda, mudo y sombrío,
meditando. Suena el viento
en los álamos del río.
  La tarde más se oscurece;
y el camino que serpea 
y débilmente blanquea,
se enturbia y desaparece.
 Mi cantar vuelve a plañir:
" Aguda espina dorada,
quién te pudiera sentir
en el corazón clavada".

ANTONIO MACHADO


Qué alegría, vivir
sintiéndose vivido.
Rendirse
a la gran certidumbre, oscuramente,
de que otro ser, fuera de mí, muy lejos,
me está viviendo.

PEDRO SALINAS


Luchamos por fijar nuestro anhelo,
Como si hubiera alguien, más fuerte que nosotros,
Que tuviera en memoria nuestro olvido.

LUIS CERNUDA

miércoles, 5 de agosto de 2015

¡Gracias!





Para que el carácter de un ser humano desvele cualidades verdaderamente excepcionales, hay que tener la fortuna de poder observar su actuación durante largos años. Si dicha actuación está despojada de todo egoísmo, si la idea que la rige es de una generosidad sin par, si es absolutamente cierto que no ha buscado ninguna recompensa y que, además, ha dejado huellas visibles en el mundo, entonces nos hallamos sin duda alguna, ante un carácter inolvidable.



   Cuando pienso que un solo hombre, reducido a sus simples recursos físicos y morales, fue capaz de hacer surgir del desierto este país de Canaán, siento que, pese a todo la condición humana es admirable. Pero cuando llevo la cuenta de toda la constancia en la grandeza del alma y de todo el empeño en la generosidad que han sido necesarios para obtener este resultado, me invade un  inmenso respeto por ese viejo campesino iletrado que supo completar una obra digna de Dios.

el hombre que plantaba árboles.  Jean Giono

miércoles, 22 de julio de 2015

Tal vez no pasa el tiempo/ pasan imágenes de tiempo/ si no vuelven las horas vuelven las presencias/ En esta vida hay otra vida



La hora se vacía.
Me cansa el libro y lo cierro.
Miro, sin mirar, por la ventana.
Me espían mis pensamientos.
                                             Pienso que no pienso.
Alguien, al otro lado, abre una puerta.
Tal vez, tras esa puerta,
no hay otro lado.
                           Pasos en el pasillo.
Pasos de nadie: es sólo el aire
buscando su camino.
                                 Nunca sabemos
si entramos o salimos.
                                     Yo, sin moverme,
también busco - no mi camino:
el rastro de los pasos
que por años diezmados me han traído
a este instante sin nombre, sin cara.
Sin cara, sin nombre.
                                 Hora deshabitada.
La mesa, el libro, la ventana:
cada cosa es irrefutable.
                                      Sí,
la realidad es real.
                            Y flota
-enorme, sólida, palpable-
sobre este instante hueco.
                                        La realidad
está al borde del hoyo siempre.
Pienso que no pienso.
                                     Me confundo
con el aire que anda por el pasillo.
El aire sin cara, sin nombre.

Sin nombre, sin cara,
sin decir: he llegado,
                                 llega.
Interminablemente está llegando,
inminencia que se desvanece
en un aquí mismo
                             más allá siempre.
Un siempre nunca.
                              Presencia sin sombra,
disipación de las presencias,
Señora de las reticencias
que dice todo cuando dice nada,
Señora sin nombre, sin cara.

Sin cara, sin nombre:
miro
   - sin mirar;
pienso
    - y me despueblo.
Es obsceno,
dije en una hora como ésta,
morir en su cama.
                            Me arrepiento:
no quiero  muerte de fuera,
quiero morir sabiendo que muero.
Este siglo está poseído.
En su frente, signo y clavo,
arde una idea fija:
todos los días nos sirve
el mismo plato de sangre.
En una esquina cualquiera
-justo, omnisciente y armado-
aguarda el dogmático sin cara, sin nombre.

Sin nombre, sin cara:
la muerte que yo quiero
lleva mi nombre,
                             tiene mi cara.
Es mi espejo y es mi sombra,
la voz sin sonido que dice mi nombre,
la oreja que escucha cuando callo,
la pared impalpable que me cierra el paso,
el piso que de pronto se abre.
Es mi creación y soy su criatura.
Poco a poco, sin saber lo que hago,
la esculpo, escultura de aire.
Pero no la toco, pero no me habla.
Todavía no aprendo a ver,
en la cara del muerto, mi cara.


Octavio Paz


Yo no escribo para matar el tiempo
ni para revivirlo
escribo para que me viva y reviva...

Octavio Paz

sábado, 11 de julio de 2015

YA CASI*

CAÍDA

Y me vuelvo a caer desde mí mismo
al vacío,
a la nada.
   ¡ Qué pirueta!
¿ Desciendo o vuelo?
No lo sé.
Recibo
el golpe de rigor, y me incorporo.
Me toco para ver si hubo gran daño,
mas no me encuentro.
Mi cuerpo ¿ dónde está? 
Me duele sólo el alma.
Nada grave.




LA VERDAD DE LA MENTIRA

Al lector se le llenaron de pronto los ojos de lágrimas,
y una voz cariñosa le susurró al oído:
- ¿ Por qué lloras, si todo
en ese libro es de mentira?
Y él respondió:
   - Lo sé;
pero lo que yo siento es de verdad.



A VUELTAS

Y ahora, ¿ dónde estoy?:
en el lugar del que vengo,
no en el lugar al que voy.

Pese a todo, sigo viaje.
Me detengo
para mirar el paisaje,
lo reconozco y me digo:
ya lo vi.

Pues entonces,¿por qué sigo?

Porque sí.


ARTE DE MAGIA

Sin moverme de mí, 
desaparecí.
Nada por allá,
nada por aquí.

Nada, nadie, nada.

No estoy donde estaba.
No estoy, simplemente.
Así, 
de repente
me desvanecí
sin dejar vestigio.

¿ Quién hizo el prodigio?

La muerte es la mejor prestidigitadora.


* YA CASI

Esto, 
que está muy mal,
está pasando. 
Como pasó el amor,
pasará el desconsuelo.
¿ Acabaré agradeciendo al tiempo
lo que en él siempre odié?
Que todo pase,
que todo lo convierta al fin en nada.


ÁNGEL GONZÁLEZ. NADA GRAVE

jueves, 9 de julio de 2015



Sin ti la poesía
ya no me dice nada,
y nada tengo que decirle a ella.
La única palabra
que entiendo y que pronuncio
es ésta
que con todo mi amor hoy te dedico:
nada.








LEO POEMAS

Leo poemas al azar,
leo casi sin pensar en lo que leo.
Cuando me encuentro un verso triste,
siento en el alma como una caricia. 
No es que me alivie la tristeza ajena,
es que me siento menos solo

sábado, 4 de julio de 2015

Tengo un pequeño sueño de una ventana por abrir: ¡Y qué paisaje no sería estar feliz!



EXPLICACIÓN DE LOS ÁRBOLES Y DE OTROS ANIMALES

Después de las quemas las lluvias
Hacen que las plantas afloren
Llamaradas vegetales y volcánicas
Verdes como el fuego
Rápidamente descienden sobre cráteres concisos
Y savia
Y derraman el perfume como lava

Y si quisiéramos quemar animales de gran tamaño
Ellos no regresarían. Pero la muerte
De las plantas es su infancia
Nueva. Los tallos se levantan
Llenos de crías recién nacidas

Y también los corazones de los hombres arden
Beben vino, leche y agua y no apagan
El amor




Me causa aflicción todo lo que muere
Como me da pavor cada noche que cae
¿ Cómo he podido olvidar el camino hacia fuera?

Infeliz de mí que olvidé las sendas de la caza.
¿ Comeré hierba? ¿ Sol? ¿ Comeré estepas y estepas
Ardiendo?

Voy a ponerme a la mesa y esperar.

Me causa aflicción toda ausencia no anunciada
He encendido la luz por toda la casa y he electrificado la voz
Ahora puedo ampliar el fulgor de los gritos.

Puedo abrir veredas en el  fuego: conozco el ritmo de la mano exacta
Que hizo al pueblo atravesar en seco el interior de las aguas.

Voy a sentarme a la mesa.Voy a dejar que se enfríe la comida.
A hacerme la cuenta de que estoy esperando.



Ojalá hubiese una señal que nos condujera
Y únicamente al impulso de crecer nos guiase. Tener
de los árboles
La  incomparable paciencia de buscar lo alto
La verde bondad de permanecer
Y orientar a los pájaros

EXPLICACIÓN DE LA PIEDRA
EN CUANTO LUMBRE



La piedra está posada sobre sí misma
En tiempos de indigencia no pedirás otra abundancia
Ningún otro verso o casa
Ninguna otra firmeza

La simiente brota bajo el peso de la tierra
La voz de las cigarras bajo el peso del calor
Una piedra pesa sobre la piedra
Las manos unidas no tienen fuerza así
En el tallo la hoja no tiene ese equilibrio

Y te  columpias ojos adentro
Inundando de paisajes la ceguera



1

Si enciendo la luz
No moriré sólo




EXPLICACIÓN DE LAS CASAS

La puerta vive a la espera
De perfil se ensombrece
Y descansa

El escalón es paciencia
El umbral anuncio
El silencio es el lugar
Donde llamarán las manos

Mañana termino la entrada...