"Expresión de los ojos. ¿ Por qué se presta atención, fino ab antico, en cerrar los ojos a los muertos? Porque con los ojos abiertos producirían un cierto horror. ¿ Y de qué vendría este horror? Sencillamente de un contraste entre la apariencia de la vida y la apariencia y la sustancia de la muerte. Por tanto, la significación de los ojos es tan grande, que estos son los representantes de la vida y bastarían para dar una semblanza de vida a los extintos. Él está seguro de que la sede del alma, en cuanto al exterior, son los ojos, y aquel animal o aquel hombre extinto, al que no se le ven los ojos, fácilmente se cree que no vive; pero hasta el momento en que se le ven los ojos, da pena creer que el alma no albergue en ellos ( casi como si fueran inseparables de ella), y el contraste entre esta apariencia, esta especie de opinión y la certeza de lo contrario causa una revulsión, máxime tratándose de nuestros semejantes, porque cada sensación está viva, cada contraste es notable en tales sujetos ( es decir muerte de nuestro semejante ); excepto el caso de costumbre formada en tales sensaciones etc. 8 15 de noviembre, 1821)"
Giacomo Leopardi
Zibaldone
El último tango en París
¿Por qué Marlon Brando se quita el chicle antes de morir?
72,2
" Incluso el dolor que nace del aburrimiento y del sentimiento de la vanidad de las cosas es mucho más tolerable que el mismo aburrimiento"
DESPEDIDA Para Francisco Brines " CUÁNTO tiempo he vivido a vuestro lado sin saber que vivía, sin sentir que erais mi misma piel hasta esta hora que ni es hora tampoco, sino el breve minuto que precede a un largo adiós. Cuando voy a perderos, me doy cuenta: os reconozco demasiado tarde, a ti, jardín abandonado, hundido, a vosotros, rosales, tan leñosos y viejos como yo, pero rosales al fin, a la hojarasca de los tilos, a ti, pared torcida, desconchón y ara sagrada donde ofician luces póstumas de la tarde. ¿ Dónde estuve que fue más importante que el fortín levantado en las piedras por los líquenes? No hay humana palabra que valiera lo que un silencio así, de mediodía invernal... Sólo tienes un minuto. ¿ Oyes la suave brisa entre las ramas desnudas de los árboles, el roce del gorrión en la nube, aquel aleo del mínimo naufragio de un insecto? ¿ Sientes entre tus dedos este sol engastado en el frío aire de enero? No hay calibre que pueda mensurarlo, ni tampoco este olor, a leña, a hierba, a corteza podrida, dibujado en hebras sueltas para ser tejidas como cualquier tapiz. Sólo un minuto... ¿ No habría sido mejor un alejarse apenas sensitivo? ¿ Qué he de hacer ahora con vosotros, desgajaros, separaros del todo y reduciros a la pobre función de los recuerdos? Pero, ¿ cómo olvidaros? Para mí, lo sé, seréis a un tiempo herida y savia, por la misma razón que paraíso y pérdida van juntos, y van juntos angustia y alegría, sueño y muerte." RAMA DESNUDA. Andrés Trapiello. ( Para Mrs Marple ) Tierras de penumbra. 1993 Director: Richard Attenborough Dolor y felicidad Debra Winger
" Creo que perdemos la inmortalidad porque la resistencia a la muerte no ha evolucionado; sus perfeccionamientos insisten en la primera idea, rudimentaria: retener vivo todo el cuerpo. Sólo habría que buscar la conservación de lo que interesa a la conciencia".
" Nuestros hábitos suponen una manera de suceder las cosas, una vaga coherencia del mundo. Ahora la realidad se me propone cambiada, irreal. Cuando un hombre despierta o muere, tarda en deshacerse de los terrores del sueño, de las preocupaciones y de las manías de la vida..."
" Ahora les explicaré mi invento."
" En efecto, imaginaba que si bien las reproducciones de objetos serían objetos- como una fotografía de una casa es un objeto que representa a otro-, las reproducciones de animales y de plantas no serían animales ni plantas. Estaba seguro de que mis simulacros de personas carecerían de conciencia de sí( como los personajes de una película cinematográfica.)
Tuve una sorpresa: después de mucho trabajo, al congregar esos datos armónicamente, me encontré con personas reconstituidas que desaparecían si yo desconectaba el aparato proyector, sólo vivían los momentos pasados cuando se tomó la escena y al acabarlos volvían a repetirlos, como si fueran partes de un disco o de una película que al terminarse volviera a empezar, pero que, para nadie, podían distinguirse de las personas vivas ( se ven como circulando en otro mundo, fortuitamente abordado por el nuestro). Si acordamos la conciencia, y todo lo que nos distingue de los objetos, a las personas que nos rodean, no podremos negárselos a las creadas por mis aparatos, con ningún argumento válido y exclusivo.
Congregados los sentidos, surge el alma. Había que esperarla. Madeleine estaba para la vista, Madeleine estaba para el oído, Madeleine estaba para el sabor, Madeleine estaba para el olfato, Madeleine estaba para el tacto: Ya estaba Madeleine.
¿ Les cuesta admitir un sistema de reproducción de vida, tan mecánico y artificial? Recuerden que en nuestra incapacidad de ver, los movimientos del prestidigitador se convierten en magia.
Para hacer reproducciones vivas, necesito emisores vivos. No creo vida.
¿ No debe llamarse vida lo que puede estar latente en un disco, lo que se revela si funciona la maquina del fonógrafo, si yo muevo una llave? ¿ Insistiré en que todas las vidas, como los mandarines chinos, dependen de botones que seres desconocidos pueden apretar? Y ustedes mismos, cuántas veces habrán interrogado el destino de los hombres, habrán movido las viejas preguntas: ¿ A dónde vamos? ¿ En dónde yacemos, como en un disco músicas inauditas, hasta que Dios nos manda nacer? ¿ No perciben un paralelismo entre los destinos de los hombres y de las imágenes?
La hipótesis de que las imágenes tengan alma parece confirmada por los efectos de mi máquina sobre las personas, los animales y los vegetales emisores.
Es claro que no alcancé estos resultados, sino después de muchos reveses parciales.
...
Ha llegado el momento de anunciar: Esta isla, con sus edificios, es nuestro paraíso privado. He tomado algunas precauciones - físicas, morales- para su defensa: creo que lo protegerán. Aquí estaramos eternamente- aunque mañana nos vayamos- repitiendo consecutivamente los momentos de la semana y sin poder salir nunca de la conciencia, que tuvimos en cada uno de ellos, porque así nos tomaron los aparatos; esto nos permitirá sentirnos en una vida siempre nueva, porque no habrá otros recuerdos en cada momento de la proyección que los habidos en el correspondiente de la grabación, y porque el futuro, muchas veces dejado atrás, mantendrá siempre sus atributos.
La conservación indefinida de las almas en funcionamiento está asegurada.
Razones lógicas nos autorizan a desechar las esperanzas de Morel. las imágenes no viven. Sin embargo...
...
La eternidad rotativa puede parecer atroz al espectador; es satisfactoria para sus individuos. Libres de malas noticias y de enfermedades, viven siempre, como si fuera la primera vez, sin recordar las anteriores. Además, con las interrupciones impuestas por el régimen de las mareas, la repetición no es implacable.
Acostumbrado a ver una vida que se repite, encuentro la mía irreparablemente casual. Los propósitos de enmienda son vanos: yo no tengo próxima vez, cada momento es único, distinto, y muchos se pierden en los descuidos. Es cierto que para las imágenes tampoco hay próxima vez ( todas son iguales a la primera).
Puede pensarse que nuestra vida es como una semana de estas imágenes y que vuelve a repetirse en mundos contiguos.
...
La verdadera ventaja de mi solución es que hace de la muerte el requisito y la garantía de la eterna contemplación de Faustine.
Estoy a salvo de los interminables minutos necesarios para preparar mi muerte en un mundo sin Faustine; estoy a salvo de una interminable muerte sin Faustine.
Cuando me sentí dispuesto abrí los receptores de la actividad simultanea. Han quedado grabados siete días. Representé bien: un espectador desprevenido puede imaginar que no soy un intruso. Esto es el resultado de una laboriosa preparación: quince días de continuos ensayos y estudios. Infatigablemente, he repetido cada uno de mis actos. Estudié lo que dice Faustine, sus preguntas y respuestas; muchas veces intercalo con habilidad alguna frase, parece que Faustine me contesta. No siempre la sigo; conozco sus movimientos y suelo caminar adelante. Espero que, en general, demos la impresión de ser amigos inseparables, de entendernos sin necesidad de hablar.
La esperanza de suprimir la imagen de Morel me ha turbado...Ahora no: entré en ese mundo; ya no puede suprimirse la imagen de Faustine sin que la mía desaparezca...
Cambié los discos; las máquinas proyectarán la nueva semana, eternamente.
...
Mi alma no ha pasado, aún, a la imagen; si no ,yo habría muerto, habría dejado de ver ( tal vez) a Faustine, para estar con ella en una visión que nadie recogerá.
Al hombre que, basándose en este informe, invente la máquina capaz de reunir las presencias disgregadas, haré una súplica: Búsquenos a Faustine y a mí, hágame entrar en el cielo de la conciencia de Faustine. Será un acto piadoso".
LA INVENCIÓN DE MOREL. ADOLFO BIOY CASARES
Atrapado en el tiempo. 1993 Director Harold Ramis Con Bill Murray y Andie MacDowell
" Se encontró sentado en un amplio sillón, en un dormitorio; y era una tarde espléndida que dejaba entrar por la ventana un aire profundo. Drogo miraba átono el cielo que se ponía cada vez más azul, las sombras violetas del valle, las crestas aún inmersas en sol. La fortaleza estaba lejos, ni siquiera se divisaban sus montañas.
Debía de tratarse de una tarde de felicidad para los hombres, incluso los de media fortuna. Giovanni pensó en la ciudad en el crepúsculo, las dulces ansias de la nueva estación, jóvenes parejas en las avenidas junto al río, acordes de piano desde las ventanas ya iluminadas, el silbido de un tren en lontananza. Imaginó las hogueras del vivac enemigo en medio de la llanura del norte, las linternas de la Fortaleza que oscilaban al viento, la noche insomne y maravillosa antes de la batalla. Todos, de un modo u otro, tenían algún motivo, incluso pequeño, para esperar, todos salvo él.
Abajo, en la sala común, un hombre, y después dos juntos, se habían puesto a cantar, una especie de canción popular de amor. En lo más alto del cielo, allá donde el azul se volvía profundo, brillaron tres o cuatro estrellas. Drogo estaba solo en el cuarto, el asistente había bajado a tomar una copa, en los rincones y bajo los muebles se acumulaban sombras sospechosas. Giovanni, por un instante, pareció incapaz de resistir ( a fin de cuentas nadie lo veía, nadie en el mundo lo habría sabido) el comandante Drogo por un instante sintió que la dura carga de su ánimo estaba a punto de romper en llanto.
Y justamente entonces brotó de hondos escondrijos un nuevo pensamiento, límpido y tremendo: la muerte.
Le pareció que la fuga del tiempo se había detenido, como un encanto roto. El torbellino se había hecho en los últimos tiempos cada vez más intenso, y después repentinamente nada, el mundo se estancaba en horizontal apatía y los relojes corrían inútilmente. El camino de Drogo había terminado; ahora estaba en la solitaria orilla de un mar gris y uniforme, y a su alrededor ni una casa, ni un árbol, ni un hombre, todo así desde tiempo inmemorial.
Sentía avanzar sobre él desde los extremos confines una sombra progresiva y concéntrica, quizá era cuestión de horas, quizá de semanas o de meses; pero hasta meses y semanas son bien pobre cosa cuando nos separan de la muerte. La vida, pues, se había reducido a una especie de broma, por obra de una orgullosa apuesta todo estaba perdido.
Fuera el cielo se había vuelto de un azul intenso, en occidente quedaba todavía una franja de luz, sobre los perfiles violetas de las montañas. Y en la habitación había entrado la oscuridad, se distinguían únicamente los contornos amenazadores de los muebles, la blancura de la cama, el brillante sable de Drogo. No se movería ya de allí, comprendía.
Así envuelto por las tinieblas, mientras abajo continuaban las dulces canciones entre rasgueos de guitarra, Giovanni Drogo sintió nacer en sí la última esperanza. Él, solo en el mundo y enfermo, rechazado por la Fortaleza como un peso importuno, él, que se había quedado detrás de todo, él tímido y débil, osaba imaginar que no todo estaba terminado; porque quizá había llegado realmente su gran oportunidad, la definitiva batalla que podía compensar toda una vida.
En efecto, avanzaba contra Giovanni Drogo el último enemigo. No hombres semejantes a él, atormentados como él por deseos y dolores, de carne que podía herirse, con caras que se podían mirar, sino un ser omnipotente y maligno; no había que combatir en lo alto de las murallas, entre estruendo y gritos exaltantes, bajo un cielo azul de primavera, con amigos al lado cuya vista reanima el corazón, con el acre olor a pólvora y descargas, con promesas de gloria. Todo ocurrirá en la estancia de una desconocida posada, a la luz de una vela, en la más desnuda soledad . No se combate para regresar coronados de flores, en una mañana de sol entre sonrisas de mujeres jóvenes. No hay nadie que mire, nadie que le llame valiente.
Oh, es una batalla mucho más dura que la que esperaba antaño. Incluso viejos hombres de armas preferirían no probarla. Porque puede ser hermoso morir al aire libre, en el furor de la refriega,con el cuerpo aún joven y sano, entre triunfales ecos de trompeta; más triste es, sí, morir de una herida, tras largos sufrimientos, en una crujía de hospital; más melancólico aún terminar en la cama doméstica, en medio de afectuosos lamentos, luces débiles y frasquitos de medicinas. Pero nada más difícil que morir en tierra extraña y desconocida, en el ambiguo lecho de una posada, viejo y afeado, sin dejar a nadie en el mundo.
...
Pobre cosa le resultó entonces aquel afanarse en las escarpas de la Fortaleza, aquel explorar la desolada llanura del norte, sus penas por la carrera, aquellos largos años de espera. Ni siquiera había necesidad de envidiar a Angustina. Sí, Angustina había muerto en la cima de una montaña en el corazón de una tempestad, se había ido igual que él, con mucha elegancia, de verdad. Pero bastante más ambicioso era acabar como un valiente en las condiciones de Drogo, comido por el mal, exiliado entre gente desconocida.
Sólo le disgustaba tener que marcharse de allí con aquel mísero cuerpo suyo, de huesos sobresalientes, piel blanquecina y flácida. Angustina había muerto intacto - pensaba Giovanni-, su imagen, pese a los años, se había conservado como la de un joven alto y delicado, de rostro noble y grato a las mujeres; ese era su privilegio. Pero quién sabe si, al pasar el negro umbral, también él, Drogo, podría volver a ser como antes, no guapo ( porque guapo nunca lo había sido), pero sí con su fresca juventud. Qué alegría, se decía Drogo ante esa idea...
Pero después algo pasó por su cabeza: ¿ y si todo fuera un engaño? ¿ Y si su valor no fuera sino una borrachera?
¿Si dependiera sólo de la maravillosa puesta de sol, del aire perfumado, de la pausa de los dolores físicos, de las canciones del piso de abajo? ¿ Si dentro de unos minutos, de una hora, tuviera que volver a ser el Drogo de antes, débil y derrotado?
No, no lo pienses, Drogo, basta de atormentarse ahora, lo peor ya ha pasado. Aunque te asalten los dolores, aunque ya no haya música para consolarte y en vez de esta bellísima noche lleguen nieblas fétidas, la cuenta saldrá igual. Lo peor ha pasado, no,no te pueden ya defraudar.
El cuarto se ha llenado de oscuridad, sólo con mucho trabajo se pueden distinguir la blancura de la cama, y todo el resto está negro. Dentro de poco tendría que salir la luna.
¿ Tendrá tiempo de verla Drogo, o deberá irse antes?. La puerta del cuarto palpita con un leve crujido. Quizá es un soplo de viento, un simple torbellino de aire de estas inquietas noches de primavera. Aunque quizá ella ha entrado, con paso silencioso, y ahora está acercándose al sillón de Drogo. Armándose de fuerza, Giovanni endereza un poco el busto, se ajusta con una mano el cuello del uniforme, echa aún un vistazo al exterior de la ventana, una brevísima mirada, para su última porción de estrellas. Después, en la oscuridad, aunque nadie lo vea, sonríe"
" Escucho desde mi lecho sonar el reloj de la torre. Remembranzas de aquellas noches de verano en las cuales, siendo niño y dejado en la cama en la habitación oscura, cerrados sólo los postigos, entre el miedo y el valor oía tocar un reloj así. Situación transportada a la profundidad de la noche o a la mañana aún silenciosa y a la edad consistente."
59,2
" Me suele estomagar las necedades de los hombres y tantas miserias y vilezas y ridiculeces que veo hacer y escucho a éstos con los que vivo, que están repletos de ellas. Pero no he experimentado nunca una tal sensación de repugnancia horrible y absolutamente tormentosa, como quien está a punto de vomitar, por estas cosas, como cuando yo sentía o amor o un aura de amor, entonces necesitaba replegarme en cada momento sobre mí mismo, sensibilizadísimo más allá de toda mis costumbres, ante cualquier miseria y bajeza y rudeza ya fuera de hechos o de palabras, ya fuera moral o física, ya fuera incluso sólo filológica, como ocurrencias insulsas, charlas insípidas, bromas groseras, maneras rudas y cientos de cosas semejantes."
76
" La suma felicidad posible del hombre en este mundo es, cuando él vive serenamente en su estado con una esperanza reposada y cierta de un porvenir mucho mejor, que para ser cierta, y el estado en el que vive, bueno, no le inquiete y no le turbe con la impaciencia de gozar de este imaginado hermosísimo fututo..."
4162
" ¿ Qué es la vida? El viaje de un cojo y enfermo que con una gravosísima carga a la espalda, por montañas muy escarpadas y lugares sumamente hostiles, fatigosos y difíciles, con nieve, con hielo, con lluvia, con viento, bajo el ardiente sol, camina sin reposar nunca, día y noche, un espacio de muchas jornadas para llegar a un precipicio o a un foso y en él inevitablemente caer ( Bolonia, 17 de enero, 1826)."
4421
" En mis solitarios paseos por la ciudad suele provocarme agradabilísimas sensaciones y bellísimas imágenes la visión del interior de las habitaciones que yo miro desde abajo, desde la calle, a través de sus ventanas abiertas. Estas habitaciones no me provocarían nada si yo las mirara estando dentro.
¿ No es esta una imagen de la vida humana, de sus estados, de los bienes y gozos suyos? ( 1 de diciembre, 1828, Recanati)."
4525,5
" Dos verdades que los hombres generalmente no creerán nunca: la una el no saber nada, la otra el no ser nada. Añade la tercera, que guarda gran dependencia con la segunda: el no tener nada que esperar tras la muerte."
4525,7
" La cosa más inesperada que ocurre a quien entra en la vida social, y muy a menudo a quien ha envejecido en ella, es la de encontrar el mundo tal y como le fue descrito, y tal y como él lo conoce ya y lo cree en teoría. El hombre se queda atónito de ver verificada en su caso propio la regla general. ( Florencia, 4 de diciembre, 1832)
" Primero estoy intentando convencerme de que soy una persona, luego quizá me convenceré de que soy una actriz"
La boda de Joe y Marilyn fue una decisión tomada sin pensar, de modo que no resultó especialmente curioso que la luna de miel fuera parte de un viaje de negocios que Joe ya había planeado; marchaba con su padrino de boda y antiguo mánager de béisbol, " Lefty" O´Doul como entrenador en una gira de buena voluntad. " Lefty", simplemente pidió un billete de avión extra para Marilyn, y se fueron a Tokio. Mientras estaban allí, un oficial del ejército estadounidense sugirió que levantaría en gran manera la moral de las tropas en Corea que Marilyn fuera a actuar para ellos. Ella aceptó, a pesar de las objeciones de Joe.
Durante una semana ensayó con los soldados que tocaban en la Anything Goes Band en Osaka, donde el director de la banda, Don Obermeyer, descubrió que era muy distinta de lo que habría esperado de una estrella de Hollywood. " Era muy fácil de tratar. Sencillamente deliciosa - cuenta-. Hasta que ensayamos en Osaka, nunca antes había visto un micrófono vertical, todo ( en Hollywood) estaba en jirafas sobre la cabeza, y avanzó hasta él como si le tuviera miedo, pero pronto aprendió a utilizarlo. Hizo casi todo lo que le pedimos que hiciera. Estaba tan dispuesta a cooperar y era tan simpática... No creo que hubiera ni un ápice de mezquindad en ella".
Ensayó una y otra vez, preguntando sin cesar qué necesitaba la banda y cómo podía hacerlo mejor. Tras los ensayos, volaron a Busan. Don cuenta:" Estaba en la parte delantera del avión con todos los coroneles y mayores..., y se excusó y vino atrás y se sentó con todos y cada uno de formábamos el grupo de soldados y quiso saber de dónde éramos, dónde habíamos ido a la escuela, cuáles eran nuestras ambiciones, lo grandes que eran nuestras familias, nuestras ciudades de origen... quería saber más sobre nosotros. No quería estar con los jefazos, quería estar con los chicos".
Nevaba cuando empezó la primera actuación, y ella llevaba un vestido de cóctel de tirantes finos.
"El momento más importante de mi vida fue cantar para los soldados, allí - dijo ella más adelante- . Estaba allí de pie en un escenario al aire libre. Tenía frío, pero juro que me sentía bien"
John T. Jones fue uno de los soldados que vio su actuación, y cuenta: " Marilyn lo dio todo por los soldados. Mientras los aviones bombardeaban justo al norte de donde estábamos, ella cantó, bromeó y ofreció a las tropas un buen espectáculo. Ellos lo apreciaron y la aplaudieron mucho. Tras el espectáculo, algunos de los chicos subieron al escenario y consiguieron su autógrafo y fotos. Yo conocía a Marilyn porque salía por la radio por la noche en la cadena de radio de las fuerzas armadas. Sí, amábamos a esa chica..., odié ver cómo la maltrataban durante su vida.
Marilyn lo pasó igual de bien. " Por primera vez en mi vida sentí que pertenecía a alguna parte, aquella gente me vio y me aceptó, les gusté..., por primera vez me sentí como una estrella de cine", dijo.
Al final del viaje, en febrero de 1954, tenía fiebre y pulmonía, pero seguía sintiéndose jubilosa. Cuando se reunió con Joe en Japón, estaba sonrojada de excitación, mientras le decía: "¡ Nunca has oído tales aclamaciones!" Él respondió: " Sí, las he oído".
En seguida hubo algunos problemas evidentes en el matrimonio de Joe y Marilyn, y cierta preocupación entre amigos de que podía haber existido violencia entre ellos. Marilyn tenía una serie de moretones para los que dio una explicación curiosa..." Me muerdo mientras duermo", contó a las personas del plató de Luces de candilejas. Pero también hubo amor entre ellos.
Aunque otras facetas de su creatividad se reconocen raras veces, el interés de Marilyn por las artes iba más allá de las películas. Escribía poesía que probablemente habría sorprendido a aquellos que la descalificaban tachándola de rubia tonta:
" Al sauce llorón
Me quedé de pie bajo tus ramas
y floreciste y finalmente
te aferraste a mí,
y cuando el viento golpeó con tierra
y arena... tú te aferraste a mí. Más fina que una telaraña yo,
más diáfana que cualquiera...
pero se adhirió
y se mantuvo firme ante los poderoso vientos
vida.. de la que en ciertos momentos
existo en tus dos direcciones...
en cierto modo sigo colgando hacia abajo casi siempre,
mientras tus dos direcciones tiran de mí"
" Siempre sintió debilidad por la gente con talento, tanto para el teatro como para escribir o pintar- cuenta Joshua Greene- Disfrutaba estando en compañía de personas que tenían talento en vez de dinero... Ella Fitzgerald se había convertido en su cantante favorita, y cuando descubrió que un club muy frecuentado se había negado a contratar a Ella porque era negra, Marilyn tomó medida.
Según su página web oficial, Ella dijo: " Estoy realmente en deuda con Marilyn. Gracias a ella pude cantar en el Mocambo, un club nocturno muy popular en los cincuenta..."
Información recogida de un precioso libro: "-Los tesoros de- MARILYN MONROE. Fotografías y recuerdos de un icono de belleza y seducción. Jenna Glatzer. Libros Cúpula.
" Recuérdelo, yo no pinto mis sueños, sino mi propia realidad". Frida Kahlo
" De esa agonía sin fin que ha sido mi vida, diré: fui como un pájaro que hubiese querido volar y no pudo.
De niña, un día quise tener un avión en modelo reducido. Me encontré con un disfraz de ángel, no sé por qué encantamiento ( sin duda una idea de mi madre: transformar un avión en ángel resulta más católico). Me puse la amplia ropa blanca, más o menos mal cortada ( probablemente cosida por mamá, ya no me acuerdo), repletas de estrellas de oro. En la espalda grandes alas de paja trenzada ya veis, como tantos objetos utilitarios y juguetes fabricados por todo México, en todos los países pobres.
¡ Qué felicidad!, ¡ iba a volar!
Pero no fue posible. Estaba desesperadamente pegada al suelo, sin comprender. Mis alas no me elevaban por los aires, eran terriblemente pesadas. No podía levantarme, en contra de todas las esperanzas que había albergado en mi corazón de niña.
Miraba a mi alrededor, mis ojos interrogaban. Respondían a medias a mis preguntas y a mi angustia. También se reían un poco. Pronto dejé de entender lo que decían. Los adultos se volvieron más mayores de lo que eran en realidad ( con lo que me hubiese gustado por un momento, con mis alas, por mi vuelo, tenerlos debajo). Todos me parecían incoherentes, como seres de pesadilla. Sus rostros, sus mímicas, trozos de sus conversaciones se mezclaban en mi cabeza. Ya no sabía quién era yo misma ni lo que hacía allí. Lo que me rodeaba se nubló. De todos modos , empecé a verter un torrente de lágrimas y, tras su vaho, lancé todas las maldiciones que es capaz de inventar una niña contra la gente que estaba al otro lado del espejo, en su realidad, y que no había entendido nada.
( He pintado ese episodio de mi vida, en 1938, en el cuadro titulado Piden aviones y les dan alas de petate, en el que me represento, con expresión decepcionada, llevando en la mano el avión que había soñado, con las alas a mi espalda atadas con cordones al cielo, el cuerpo ligado, retenido por lazos clavados en el suelo.)
Como las alas fundentes de Ícaro, las mías eran fuego de paja. Una y otras, ilusorias.
Era, sin duda, una señal del destino. Una repetición de las escenas que el tuturo, mi rosario de obstáculos, me reservaba"
Frida Kahlo. Rauda Jamis. ed Circe
¿ Su último cuadro? Espléndidas sandías abiertas, apetitosas: un bodegón titulado ¡ Viva la vida!
¿ Sus últimas palabras? Una frase en su diario:
" Espero que la salida sea afortunada y espero no volver jamás."
NOTAS
1. "Estaba a la orilla del Rin cuando partiste para México Tu voz me llega a pesar de la enorme distancia gentes mal encaradas en el muelle de la Vera Cruz." " Era una época bendita, estábamos en las playas Vete de mañana temprano, descalzo y sin sombrero y rápido como la lengua de un sapo el amor hería en el corazón a locos y sabios." " Eres un tipo de miga y pan Esa dama tiene la nariz como un gusano de la solitaria." 2. Haced amplia esta Cama- Hacedla con Espanto- Y en ella esperando hasta que el Juicio empiece Justo y Magnífico Que el Colchón sea recto- y la Almohada redonda- Y que el ruido amarillo de los Amaneceres No perturbe este Suelo- 3. Mi avión en llamas mi castillo inundado de vino del Rin Mi ghetto de iris negros mi oreja de cristal mi roca despeñándose por el abismo para aplastar al guardabosque mi caracol de ópalo mi mosquito de aire mi edredón de aves del paraíso mi cabellera de espuma negra mi tumba estallada mi lluvia de saltamontes rojos mi isla volante mi racimo de turquesa... 4. La muerte es la noche fresca, la vida es el día aplastante. Ya anochece, tengo sueño; estoy cansado de mi jornada Mi cama está bajo la sombra de un árbol, donde canta un joven ruiseñor; canta el amor alocadamente; le oigo hasta en sueños. ( H. Heine con música de J. Brahms) Frida Kahlo. Rauda Jamis. ed Circe
" Cuando, por oficio o por vocación, ha habido que meditar mucho sobre el hombre, le ocurre a uno sentir nostalgia de los primates"
" Ya sé que no podemos prescindir de dominar o de que nos sirvan. Cada ser humano tiene necesidad de esclavos como de aire puro. Mandar es respirar, ¿ está de acuerdo? Y hasta los más desheredados consiguen respirar. El último en la escala social tiene todavía a su cónyuge o a su hijo; si es soltero, un perro. Lo esencial es poder enojarse sin que el otro tenga derecho a responder. " No se contesta al padre". ¿ Conoce usted la fórmula? En cierto sentido es muy singular, porque, ¿ a quién hay que contestar en este mundo, sino a los que queremos? Pero, en otro sentido, es convincente. Alguien tiene que tener la última palabra. Porque a toda razón puede oponérsele otra, y así no se terminaría nunca. El poder, en cambio lo decide todo terminantemente. Hemos tardado, pero al fin lo hemos comprendido. Por ejemplo, y usted debe de haberlo notado, nuestra vieja Europa por fin como es debido. ya no decimos, como en épocas ingenuas: " Yo pienso así, ¿ cuáles son sus objeciones?" Ahora hemos adquirido lucidez; reemplazamos el diálogo por el comunicado. " Nosotros decimos que es esta la verdad. Vosotros siempre podréis discutirla, eso no nos interesa. Pero, dentro de algunos años, la policía os mostrará que yo tengo razón."
" ¡ Ah, querido planeta! Ahora todo está claro. Nos conocemos. Sabemos de qué somos capaces..."
Albert Camus. La caída
" Habría que vivir como espectador de la propia vida. Para añadirle el sueño que le diera conclusión. Pero uno vive, y los otros sueñan tu vida"
" A veces una especie de gloria ilumina la mente del hombre; le ocurre a casi todo el mundo. Se la puede sentir... Es una sensación en el estómago, un deleite de los nervios, de los antebrazos. La piel saborea el aire, y cada profunda aspiración tiene un dulce regusto. Su comienzo produce el mismo placer que un gran bostezo; centellea en el cerebro y todo el mundo brilla con luz propia. Se puede haber vivido durante toda la vida de una manera gris, contemplando la tierra y los árboles oscuros y sombríos. Los acontecimientos, incluso los más importantes, se han deslizado inexpresivos y pálidos. Y de repente, surge la gloria; y entonces se encuentra dulce el canto de los grillos, y el perfume de la tierra se alza como una canción hasta el olfato, y la luz que forma motas bajo un árbol es una bendición para los ojos. Entonces, el hombre abre su corazón, pero no por ello se siente inferior. Y me atrevería a afirmar que la importancia de un hombre en el mundo puede medirse por la calidad y el número de sus momentos de gloria. Es un hecho aislado, pero que nos une al mundo. es la fuente de toda creación, y lo que nos diferencia de los demás.
No sé lo que ocurrirá en los años venideros. En el mundo tienen lugar cambios monstruosos, y aparecen unas fuerzas que moldean un futuro cuyo rostro no conocemos. Algunas de estas fuerzas nos parecen malas, quizá no en sí mismas, sino porque tienden a eliminar otras cosas que consideramos buenas. Es cierto que dos hombres pueden levantar una piedra mayor que la que puede levantar un hombre solo. Un equipo puede construir automóviles más deprisa y mejor que un hombre solo, y el pan proveniente de una gran fábrica es más barato y más uniforme. Cuando nuestra comida, ropa y vivienda sean producidos en serie, el método de la fabricación en masa se aposentará en nuestros cerebros y eliminará cualquier otra forma de pensar. En nuestra época, la producción en masa o colectiva se ha introducido en la economía, en la política e incluso en la religión, hasta el punto de que algunas naciones han sustituido la idea de Dios por la idea colectiva. Éste es el peligro de nuestra época. Hay una gran tensión en el mundo, una tensión creciente al borde de la ruptura, y los hombres se sienten desgraciados y confusos.
En una época como ésta, me parece bueno y natural hacerme las siguientes preguntas: ¿ En qué creo? ¿ Por qué debo luchar, y contra qué debo luchar?.
Nuestra especie es la única capaz de crear, y posee solamente un instrumento de creación: la mente individual de cada hombre. Nunca dos hombres. No existen buenas colaboraciones cuando se trata de música, arte, poesía, matemáticas o filosofía. después que ha tenido el milagro de la creación, el grupo puede adaptarlo y extenderlo, pero nunca inventarlo. Lo valioso siempre está oculto en la mente solitaria de un hombre.
Y ahora, las fuerzas reunidas en torno al concepto de grupo han declarado una guerra exterminadora a esa entidad tan rara y preciosa, es decir, a la inteligencia humana. Por el menosprecio, por el hambre, por las represiones, por las imposiciones forzosas y los aturdidos martillazos del acondicionamiento, el espíritu libre y andariego se encuentra perseguido, aherrojado, embotado y emponzoñado. Es una triste carrera hacia el suicidio la que parece haber emprendido nuestra especie.
Pero yo creo que la mente libre e investigadora del individuo es la cosa más valiosa del mundo. Y por eso lucharé a favor de la libertad de pensamiento, para que pueda seguir la dirección que desee, sin imposiciones ni ataduras. Y lucharé contra cualquier idea, religión o gobierno que limite o destruya al individuo. Así soy y así seré. Comprendo que un sistema construido sobre un molde determinado trate de destruir el espíritu libre, porque éste representa una amenaza para su supervivencia. Por supuesto que lo comprendo, pero lo detesto, y lucharé contra ello para preservar lo único que nos diferencia de las bestias incapaces de crear. Si la gloria puede ser aniquilada, estamos perdidos."
"Ambos somos feos. Ni siquiera vulgarmente feos. Ella tiene un pómulo hundido. Desde los ocho años, cuando le hicieron la operación. Mi asquerosa marca junto a la boca viene de una quemadura feroz, ocurrida a comienzos de mi adolescencia.
Tampoco puede decirse que tengamos ojos tiernos, esa suerte de faros de justificación por lo que a veces los horribles consiguen arrimarse a la belleza. No, de ningún modo. Tanto los de ella como los míos son ojos llenos de resentimiento, que sólo reflejan la poca o ninguna resignación con que enfrentamos nuestro infortunio. Quizá eso nos haya unido. Tal vez unido no sea la palabra más apropiada. Me refiero al odio implacable que cada uno de nosotros siente por su propio rostro.
Nos conocimos a la entrada del cine, haciendo cola para ver en la pantalla a dos hermosos cualesquiera. Allí fue donde por primera vez nos examinamos sin simpatía pero con oscura solidaridad; allí fue donde registramos, ya desde la primera ojeada, nuestras respectivas soledades. En la cola todos estaban de a dos, pera además eran auténticas parejas: esposos, novios, amantes, abuelitos, vaya uno a saber. Todos - de la mano o del brazo- tenían a alguien. Sólo ella y yo teníamos las manos sueltas y crispadas.
Nos miramos las respectivas fealdades con detenimiento, con insolencia, sin curiosidad. Recorrí la hendedura de su pómulo con la garantía de desparpajo que me otorgaba mi mejilla encogida. Ella no se sonrojó.Me gustó que fuera dura, que devolviera mi inspección con una ojeada minuciosa a la zona lisa, sin barba, de mi vieja quemadura.
Por fin entramos. Nos sentamos en filas distintas, pero contiguas. Ella no podía mirarme, pero yo, aun en la penumbra, podía distinguir su nuca de pelos rubios, su oreja fresca, bien formada. Era la oreja de su lado normal.
Durante una hora y cuarenta minutos admiramos las respectivas bellezas del rudo héroe y la suave heroína. Por lo menos yo he sido siempre capaz de admirar lo lindo. Mi animadversión la reservo para mi rostro, y a veces para Dios. También para el rostro de otros feos, de otros espantajos. Quizá debería sentir piedad, pero no puedo. La verdad es que son algo así como espejos. A veces me pregunto qué suerte habría corrido el mito si Narciso hubiera tenido un pómulo hundido, o el ácido le hubiera quemado la mejilla, o le faltara media nariz, o tuviera una costura en la frente.
La esperé a la salida. Caminé unos metros junto a ella, y luego le hablé. Cuando se detuvo y me miró, tuve la impresión de que vacilaba. La invité a que charláramos un rato en un café o una confitería. De pronto aceptó.
La confitería estaba llena, pero en ese momento se desocupó una mesa. A medida que pasábamos entre la gente, quedaban a nuestras espaldas las señas, los gestos de asombro. Mis antenas están particularmente adiestradas para captar esa curiosidad enfermiza, ese inconsciente sadismo de los que tienen un rostro corriente, milagrosamente simétrico. Pero esta vez ni siquiera era necesaria mi adiestrada intuición, ya que mis oídos alcanzaban para registrar murmullos, tosecitas, falsas carrasperas. Un rostro horrible y aislado tiene evidentemente su interés; pero dos fealdades juntas constituyen en sí mismas un espectáculo mayor, poco menos que coordinado; algo que se debe mirar en compañía, junto a uno ( o una) de esos bien parecidos con quienes merece compartirse el mundo.
Nos sentamos, pedimos dos helados, y ella tuvo coraje ( eso también me gustó) para sacar del bolso su espejito y arreglarse el pelo. Su lindo pelo.
<< ¿ Qué esta pensando? >>, pregunté.
Ella guardó el espejo y sonrío. El pozo de la mejilla cambió de forma.
<< Un lugar común>>, dijo. <<Tal para cual.>>
Hablamos largamente. A la hora y media hubo que pedir dos cafés para justificar la prolongada permanencia. De pronto me di cuenta de que tanto ella como yo estábamos hablando con una franqueza tan hiriente que amenazaba traspasar la sinceridad y convertirse en un casi equivalente de hipocresía. Decidí tirarme a fondo.
<<Usted se siente excluida del mundo, ¿ verdad?>>
<<Sí>>, dijo, todavía mirándome.
<<Usted admira a los hermosos, a los normales. Usted quisiera tener un rostro tan equilibrado como esa muchachita que está a su derecha, a pesar de que usted es inteligente, y ella, a juzgar por su risa, irremisiblemente estúpida>>
<<Sí>>.
Por primera vez no pudo sostener mi mirada.
<<Yo también quisiera eso. Pero hay una posibilidad, ¿ sabe?, de que usted y yo lleguemos a algo>>.
<<¿Algo como qué?>>.
<<Como querernos, caramba. O simplemente congeniar. Llámele como quiera, pero hay una posibilidad>>.
Ella frunció el ceño. No quería concebir esperanzas.
<<Prométame no tomarme por un chiflado.>>
<<Prometo>>.
<< La posibilidad es meternos en la noche. En la noche íntegra. En lo oscuro total. ¿Me entiende?>>
<<No>>
<<¡Tiene que entenderme! Lo oscuro total. Donde usted no me vea, donde yo no la vea. Su cuerpo es lindo, ¿ no lo sabía?>>
Se sonrojó, y la hendedura de la mejilla se volvió súbitamente escarlata.
<<Vivo solo, en un apartamento, y queda cerca.>>
Levantó la cabeza y ahora sí me miró preguntándome, averiguando sobre mí, tratando desesperadamente de llegar a un diagnóstico.
<<Vamos>>, dijo."
2. ...
Si quieres saber cómo termina esta historia, tienes que leer el final (tú mismo).
CUENTOS COMPLETOS. BENEDETTI. Alfaguara
El hombre elefante, es una película de 1980 basada en la historia real de Joseph Merrik, un hombre gravemente deformado que vivió en Londres durante el siglo XIX.
Freaks, película de 1932 dirigida por Tod Browning
" Nunca aprendí a existir" " Busco- no encuentro. Quiero, y no puedo" "...ese episodio de la imaginación a que llamamos realidad". Fernando Pessoa. Libro del desasosiego
" El arte de la guerra es semejante al de la medicina: mortífero y conjetural"
¿ Qué me importan a mí y qué se hace de la humanidad, la beneficencia, la modestia, la templanza, la dulzura, la sabiduría, la piedad, cuando media libra de plomo disparada desde seiscientos pasos me destroza el cuerpo, y me muero a los veinte años entre tormentos inexpresables, rodeado por otros cinco o seis mil moribundos, mientras mis ojos, que se abren por última vez, contemplan la ciudad en la que he nacido destruida por el acero y por el fuego, y los últimos sonidos que llegan a mis oídos son los gritos de la mujeres y de los niños expirando bajo las ruinas, todo ello por los pretendidos intereses de un hombre al que no conocemos?
Voltaire
OBEDIENCIA DEBIDA Disparé, me dijeron. Obedecí. Siempre he sido obediente. Por obediencia conquisté un alto rango. Es una inmensa dicha hacer fuego. Desde luego lo siento por los caídos. No soy un hombre bueno ni un hombre malo. Me limito a cumplir las órdenes. Pienso que es por el bien de todos. DISPARO La bala ordena: " Dispárame. Para eso me hallo aquí, de eso sirvo, con este objeto me hicieron. Soy un navío feroz que va cargado de plomo. Tengo el contorno de lo que llevo en mi interior destructivo y es mi razón de estar en el mundo. Nadie come balas. Nadie juega a los dados con las balas. Si no me utilizas te volverás mi blanco: Dispara" José Emilio Pacheco. "Tarde o Temprano"
ARMISTICIO
"Durante mucho tiempo combatimos sin vernos las caras. Ellos eran
los otros, los enemigos. Los veíamos caer o volar en pedazos.
Sus proyectiles nos daban muerte o nos mutilaban. Nuestras relaciones
sólo tenían tres nombres: miedo, odio, desprecio.
Hoy se ha firmado la paz. Arrojamos las armas, avanzamos por lo
que fue la tierra de nadie. Vemos las líneas de trincheras, los escombros,
las fortificaciones, los despojos. Los otros salen a nuestro encuentro con
la mano extendida para mostrar que no ocultan armas.
Alegría, asombró, reconocimiento. El enemigo no es un monstruo.
Posee como nosotros una cara, un nombre, una historia que no
existió antes si se repetirá. Tiene padres, mujer, hijos, amigos,
un pasado, un porvenir, un dolor, una vergüenza y cuando menos
un recuerdo de dicha.
Trágico error la guerra. Somos hermanos. Con ser tan distintos nos
parecemos tánto. Brindamos con aguardientes miserables.
Intercambiamos raciones agusanadas. La fraternidad les da sabor
de ambrosía. Nunca más, nunca más volveremos a entrematarnos.
De vuelta a casa, quienes son esperaron y nos enviaban al frente regalos
y cartas alentadoras, se nos muestran hostiles. Sentimos
que nos reprochan haber sobrevivido y nos preferirían muertos
y heroicos.
Todo nos separa. Ya no tenemos de qué hablar. Donde hubo afecto
hay resentimiento, rabia donde existió la gratitud. Los mismos
a quienes creímos conocer de toda la vida se ha vuelto extraños.
Qué desprecio en sus ojos y cuánto odio en sus caras. Los
nuestros son los de ahora. Cambia de nombre el enemigo. El
campo de batalla se traslada.
EL CAPITÁN
El viejo capitán sale a cubierta
y dice adiós.
Es la última tormenta.
Se hundirá con su barco."
José Emilio Pacheco. "Tarde o temprano"
I
" Nada altera el desastre: llena el mundo
la caudal pesadumbre de la sangre.
Con un hosco rumor
desciende el aire
a la más pétrea hoguera
y se consume.
DESCRIPCIÓN DE UN NAUFRAGIO EN ULTRAMAR
( Agosto, 1966)
Pertenezco a una era fugitiva, mundo que se deshace ante mis ojos.